INTA y Chile crean una red para proteger los pastizales de la Patagonia Austral

Compartir esta nota

La expansión de la pilosela en Tierra del Fuego encendió una preocupación compartida a ambos lados de la frontera. Esta planta invasora puede desplazar otras especies y reducir la productividad de los pastizales utilizados por la ganadería. Para mejorar su seguimiento y manejo, el INTA y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de Chile impulsan una red binacional de trabajo.

El proyecto fue aprobado en el marco del Fondo Argentino de Cooperación Internacional (FO.AR). Prevé reunir a especialistas, organismos públicos y representantes del sector productivo para compartir datos, realizar misiones técnicas y acordar criterios de monitoreo. La intención es incorporar al menos ocho instituciones, cuatro de cada país.

Fabián Boyeras, director de INTA Tierra del Fuego y coordinador técnico de la iniciativa, advirtió que la expansión de especies del género Hieracium constituye un problema creciente para los ecosistemas pastoriles y la producción ganadera. En la Argentina, explicó, la pilosela (Hieracium pilosella) está presente en toda la isla de Tierra del Fuego, mientras que Hieracium praealtum tiene mayor predominio en Santa Cruz.

Del lado chileno, el investigador Erwin Domínguez señaló que el problema requiere una respuesta conjunta porque “la Patagonia Austral constituye un territorio ecológicamente continuo, más allá de los límites administrativos entre Argentina y Chile”. La cooperación permitirá reunir experiencias de ambos países y detectar qué información falta para definir medidas de prevención y manejo.

Además de los encuentros entre especialistas, la red organizará talleres con productores, técnicos y responsables de la gestión ambiental. Boyeras sostuvo que el objetivo es avanzar hacia una gestión coordinada que ayude a conservar los pastizales naturales y sostener la ganadería extensiva en la región.