Industria textil en crisis: «Trabajamos al 30% de nuestra capacidad en Tierra del Fuego»
La industria textil de Tierra del Fuego atraviesa una crisis grave, con una caída sostenida de la producción que ha llevado a las empresas a operar al 30% de su capacidad. Rodrigo Cárcamo, secretario general de SETIA, advirtió que el impacto de la apertura de importaciones está destruyendo las posibilidades de competir, ya que los productos importados llegan con aranceles bajos o nulos, mientras las fábricas locales se ven ahogadas por los impuestos nacionales.
«Estamos trabajando mes a mes, ajustados a la caída de ventas, que se ubica entre el 28% y 30% mensual. A nivel nacional, se estima que entre 50.000 y 60.000 empleos se perderán cuando la mercadería extranjera invada el mercado», explicó Cárcamo en un programa radial. En Tierra del Fuego, la situación no es distinta, y actualmente quedan apenas ocho empresas textiles operando en la provincia.
El dirigente gremial también destacó que, aunque no hay restricciones para importar materia prima, las empresas no tienen previsión de insumos, lo que dificulta la planificación a largo plazo. El panorama se agrava cuando se suman los despidos en las fábricas, y Cárcamo señaló que, aunque la mayoría de las empresas indemnizaron adecuadamente a sus trabajadores, la firma Textil Río Grande es una excepción, con un proceso judicial en marcha debido a la falta de pago en tiempo y forma.
Además, el representante de SETIA mencionó que la falta de políticas nacionales para proteger la industria local está generando una competencia desleal con los productos importados. «El Gobierno no ha mostrado interés en sostener la industria nacional como un pilar fundamental del desarrollo», agregó Cárcamo, quien subrayó que, en muchos casos, las empresas locales se verían obligadas a convertirse en importadoras si las condiciones no cambian.
Por otro lado, en relación con el acuerdo con el FMI y la incertidumbre sobre el futuro de la ley 19640 y el FAMP, Cárcamo manifestó su preocupación. «Si no tenemos acceso a información concreta sobre el acuerdo, será difícil saber cómo nos afectará. La promoción de Tierra del Fuego y los beneficios fiscales están en juego», afirmó. En este contexto, añadió que la fundación PROTEGER, que históricamente ha ejercido presión en contra de la industria fueguina, sigue sin dar apoyo a la provincia.
Cárcamo también mencionó que, en términos de reconversión industrial, las opciones son limitadas. «Es muy difícil para las empresas adaptarse a nuevos nichos de mercado cuando sus infraestructuras están pensadas para la producción local. Si la situación sigue como está, muchas dejarán de producir y se dedicarán a la importación», concluyó.
