Indignación en Río Grande: un condenado por abuso sexual camina libremente por las calles
La comunidad de Río Grande se encuentra conmocionada tras la aparición de un video que muestra al odontólogo Mario Alejandro Gordillo, condenado en 2022 a 12 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores, caminando sin custodia policial por la calle Alicia Moreau de Justo, en la zona de Chacra II.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en las redes sociales, muestran a Gordillo circulando libremente y sin restricciones, lo que ha generado un profundo malestar entre los vecinos. A pesar de su condena por delitos gravísimos, el odontólogo parece gozar de beneficios que lo mantienen lejos de la cárcel.
Según trascendió, Gordillo habría sido autorizado a permanecer fuera de prisión bajo la excusa de un tratamiento médico por una operación de hernia. Con certificados médicos que justifican su permanencia fuera de la cárcel, se le permitió residir en la casa de sus padres. Este permiso ha sido renovado en dos ocasiones, permitiéndole evitar el cumplimiento efectivo de su condena.
El caso no solo indigna por la presencia del condenado en las calles, sino porque nuevas denuncias de abuso sexual surgieron contra él tras su condena inicial en 2022. En aquel momento, el Tribunal Oral de Río Grande, integrado por los jueces Verónica Marchisio, Eduardo López y Juan José Varela, lo sentenció por abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores y suministro de material pornográfico.
Los vecinos y organizaciones sociales cuestionan las decisiones judiciales que han permitido este trato preferencial a un condenado por delitos tan graves. “Es inadmisible que alguien con este historial camine libremente mientras las víctimas siguen esperando justicia”, señalaron referentes comunitarios.
La situación también pone en el centro del debate las falencias del sistema judicial en la gestión de condenas por delitos sexuales. El hecho de que Gordillo pueda evitar la cárcel bajo argumentos médicos ha encendido alarmas sobre posibles privilegios indebidos y la falta de rigurosidad en el cumplimiento de las sentencias.
En un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la justicia, los ciudadanos exigen explicaciones y una revisión inmediata de las medidas que han permitido que un condenado por abuso sexual gravemente ultrajante evite cumplir su pena en prisión.
