Histórico acceso de la comunidad Rafaela Ishton a fondos de la ley de bosques nativos: impulso a 16 proyectos productivos
Luego de más de una década de trabajo articulado, la Comunidad Indígena Rafaela Ishton, del pueblo Selk’nam, logró por primera vez acceder a recursos contemplados en la Ley Nacional N° 26.331, conocida como Ley de Bosques Nativos. Este avance se concretó con la entrega de materiales y herramientas destinadas a una serie de iniciativas comunitarias productivas, en el marco del Plan Operativo Anual 1 (POA1).
El logro representa un antes y un después para la comunidad, que presentó un Plan Integral Comunitario (PIC) consensuado internamente y ajustado a los requerimientos legales, lo cual permitió que sus propuestas fueran finalmente reconocidas y financiadas. Las iniciativas abarcan desde turismo sustentable hasta agricultura, manejo de turba, producción forestal y rescate cultural, involucrando a más de 60 familias organizadas.
Entre los insumos entregados se destacan generadores eléctricos, bombas de agua, motosierras, equipos solares, herramientas agrícolas, indumentaria de trabajo y elementos para mejorar espacios como viveros y campings comunitarios. La ejecución del plan está siendo coordinada administrativamente por la Asociación Civil “Otro Mercado al Sur”.
La secretaria de Ambiente, Andrea Bianchi, subrayó la importancia de este paso: “Acompañamos a la comunidad para que pudiera acceder en igualdad de condiciones al financiamiento que le corresponde como titular de tierras con bosque nativo. Este proceso se sostuvo gracias al compromiso de equipos técnicos y de una comunidad que creyó en el camino y lo recorrió con firmeza”.
El proyecto fue posible gracias a la colaboración entre distintos organismos del Estado como el INFUETUR, INTA, Vialidad Provincial, la Subsecretaría de Pueblos Originarios y la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME. Todos ellos acompañaron las distintas etapas del proceso, desde la planificación hasta la ejecución.
Desde la propia comunidad, manifestaron la emoción y el orgullo de haber alcanzado este hito: “Es la primera vez que accedemos a una entrega de esta magnitud. Cada proyecto representa una oportunidad concreta para trabajar nuestra tierra, generar ingresos y reafirmar nuestra identidad cultural”.
Este hecho marca un avance significativo en el reconocimiento de derechos a comunidades originarias, apostando a un desarrollo territorial sustentable y con enfoque comunitario.
