Los pequeños glaciares de Tierra del Fuego atraviesan un proceso de retroceso que podría provocar que algunos queden reducidos de manera considerable o incluso desaparezcan durante las próximas dos o tres décadas. La advertencia fue realizada por el director provincial de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica, Sergio Camargo, al analizar los efectos que está teniendo el aumento de la temperatura global.
En diálogo con FM del Pueblo, Camargo explicó que la situación observada en territorio fueguino forma parte de un fenómeno de escala mundial y remarcó que los glaciares constituyen uno de los indicadores más visibles de los cambios asociados al incremento de la temperatura media del planeta.
“Todos están en retroceso”
Al detenerse específicamente en Tierra del Fuego, el funcionario explicó que buena parte de los glaciares provinciales son formaciones pequeñas, conocidas como glaciares de circo, y aseguró que actualmente presentan un proceso de retracción.
“Ni hablar de nuestros glaciares, que son glaciares muy chiquitos, de circo, que les llamamos acá arriba, que todos están en retroceso”, señaló.
Camargo fue más allá y planteó qué podría ocurrir si la tendencia continúa durante las próximas décadas. “Probablemente dentro de 20 o 30 años algunos de estos ya queden muy poquitos, ya no estén”, advirtió durante la entrevista.
El director provincial explicó que el fenómeno no responde únicamente a las emisiones generadas dentro de Tierra del Fuego. Los gases de efecto invernadero se incorporan a la atmósfera a escala global y el incremento de su concentración contribuye al aumento de la temperatura media mundial.
Un problema global con consecuencias en Tierra del Fuego
Camargo sostuvo que las emisiones fueguinas forman parte de ese proceso, pero remarcó que los principales volúmenes provienen de grandes países emisores. “Los gases que nosotros emitimos directamente no generan cambios en nuestros ecosistemas, pero contribuimos a esa mezcla global”, explicó.
Según detalló, es precisamente el aumento de la temperatura global el que posteriormente repercute sobre los ecosistemas locales. “Los glaciares son el típico ejemplo de esa afectación mundial”, indicó.
Durante la entrevista señaló que desde el comienzo de la era industrial, tomando como referencia el período comprendido entre 1850 y 1900, la temperatura media mundial aumentó alrededor de 1,5 grados. Para Camargo, el retroceso de los glaciares constituye una de las consecuencias que pueden observarse de manera concreta.
El funcionario mencionó además lo que ocurre con el glaciar Perito Moreno, en Santa Cruz, que según explicó comenzó a mostrar durante los últimos años un proceso importante de retracción. En ese caso, advirtió que los efectos futuros podrían trascender el aspecto paisajístico y generar también consecuencias económicas para El Calafate.
Cambios que obligan a mirar las próximas décadas
La situación de los glaciares se suma a otras modificaciones ambientales que están siendo observadas en Tierra del Fuego. Camargo indicó que durante los últimos 30 años el aumento más marcado se produjo en las temperaturas mínimas y señaló particularmente el caso de Río Grande, donde el promedio se ubica aproximadamente dos grados por encima de los registros de décadas anteriores.
Desde el área provincial trabajan además sobre medidas de adaptación frente a los cambios que podrían producirse en el futuro. La intención es contar con información que permita identificar riesgos y proyectar respuestas ante transformaciones en las temperaturas, precipitaciones y otros fenómenos ambientales.
El escenario planteado por Camargo coloca así a los glaciares fueguinos entre los ecosistemas que deberán seguirse con especial atención: pequeñas masas de hielo que ya muestran signos de retroceso y que, de mantenerse las condiciones actuales, podrían cambiar significativamente el paisaje de Tierra del Fuego durante las próximas décadas.

