García respaldó modificar la Ley 1355 y defendió la producción de salmones en sistemas RAS
USHUAIA – El vicerrector de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), Juan Ignacio García, se manifestó a favor de modificar la Ley Provincial 1355 para habilitar una nueva etapa de discusión en torno a la producción de salmónidos en Tierra del Fuego. Lo hizo en declaraciones a FM Espectáculo 93.1, donde consideró que el sistema de recirculación acuícola (RAS) es una alternativa apropiada y sostenible para este tipo de actividad.
“No tengo dudas de que el sistema RAS es la forma apropiada para producir salmones”, aseguró el economista, al defender los cultivos en tierra y bajo condiciones controladas, en contraposición con la salmonicultura en ambientes naturales como el Canal Beagle, fuertemente cuestionada por su impacto ambiental.
Revisión del límite de 50 toneladas
García respaldó el proyecto impulsado por el legislador Agustín Coto (La Libertad Avanza), que propone eliminar el tope de 50 toneladas de producción en sistemas RAS y permitir que la autoridad de aplicación regule según criterios técnicos y territoriales.
“La Ley 1355 es muy restrictiva, incluso con estos sistemas en tierra. Me parece sano que se la modifique para habilitar otro nivel de discusión y otra forma de regulación”, planteó.
En ese sentido, explicó que se generó cierta confusión en el debate actual: “Muchos piensan que se está hablando de producir en el Canal, pero lo que se discute hoy es la producción en tierra”.
Entre el desarrollo productivo y la sostenibilidad
Para García, los sistemas RAS representan una forma moderna de producción de proteínas de origen animal, que debe evaluarse con criterios técnicos y no ideológicos: “No se trata de prohibir por prohibir. Las actividades económicas se regulan, se monitorean, se delimitan territorialmente. Eso es parte del desarrollo responsable”.
Reconoció que toda actividad productiva tiene un grado de impacto, pero destacó que “en ningún otro sector preguntamos cuántos empleos va a generar una empresa para saber si se puede instalar. Esa no puede ser la vara de evaluación”.
También consideró innecesario mantener el límite de producción fijado en la ley actual. “Lo que se necesita es definir dónde se puede desarrollar, qué territorios son aptos, y que haya monitoreo riguroso. Así como no se puede talar cualquier parte del bosque o explotar más del 1% de las turberas, lo mismo debe ocurrir con esta actividad”.
Participación científica en la regulación
García sostuvo que la regulación ambiental debe incorporar la mirada de instituciones científicas y sociales: “Podría establecerse que ciertas zonas requieran la intervención de comités especializados, como el CADIC, para evaluar su factibilidad”.
Finalmente, recordó su postura histórica contra la salmonicultura en el Canal Beagle, pero diferenció ese rechazo de la propuesta actual: “Cuando militábamos contra eso, decíamos que la alternativa eran los sistemas RAS. De ninguna manera creo que la salida sea prohibir todo. Hay que discutir con responsabilidad”.
