Fuerzas especiales de la Armada realizaron intensivo entrenamiento en Tierra del Fuego
Un grupo de efectivos de la Armada Argentina llevó adelante un exigente operativo de instrucción en el sur del país, en un entorno natural de complejidad geográfica que incluyó mar, montaña y bosque. El adiestramiento estuvo a cargo del Comando de las Fuerzas de Operaciones Navales Especiales (COFE) y tuvo como escenario principal distintos puntos de Tierra del Fuego, como el Canal Beagle y la zona de Punta Remolino.
Las maniobras incluyeron técnicas de andinismo, navegación con embarcaciones menores, ejercicios de tiro, reconocimiento anfibio y prácticas de interdicción marítima. Todo esto formó parte de una etapa de instrucción intensiva que buscó reforzar las capacidades operativas de las unidades participantes y promover el trabajo conjunto entre diferentes agrupaciones de elite.
Del entrenamiento formaron parte efectivos de la Agrupación Comandos Anfibios (APCA) y la Agrupación Buzos Tácticos (APBT), bajo la coordinación del Capitán de Fragata Eduardo Manuel Álvarez. Las primeras instancias del operativo se desarrollaron a bordo del buque logístico ARA Patagonia, donde los tripulantes recibieron instrucción teórica y planificación táctica antes de desplegarse en tierra.
Con el arribo a Ushuaia, las unidades se trasladaron hacia terrenos estratégicos de la zona fueguina, donde llevaron adelante la fase terrestre del adiestramiento. Las condiciones del terreno, con vegetación densa y geografía accidentada, permitieron aplicar de forma realista las habilidades adquiridas en su formación como comandos y buzos tácticos.
La operación contó con el apoyo logístico de la Brigada de Infantería de Marina Austral, que colaboró con recursos del Batallón N.º 4 para el transporte de equipos, provisión de víveres y atención sanitaria. También se sumó la División de Patrullado Austral, que aportó lanchas rápidas para brindar seguridad durante las misiones anfibias.
Durante el regreso a bordo del ARA Patagonia, el personal recibió nuevas instrucciones que modificaron el contexto táctico y los incorporaron a una fase adicional de entrenamiento marítimo. Como parte de esta nueva etapa, participaron de un reconocimiento anfibio con el respaldo aéreo de un avión P-3C Orion, encargado de tareas de vigilancia y cobertura desde el aire.
El Capitán de Corbeta Matías Hermosa, segundo al mando de la APBT, valoró la importancia de este tipo de ejercicios, destacando que “permiten consolidar los conocimientos adquiridos en los cursos y fortalecer la cohesión entre unidades de operaciones especiales”. A su vez, el Capitán Álvarez remarcó que “los objetivos operativos fueron alcanzados satisfactoriamente, demostrando la capacidad del componente naval de operar de forma integrada y en escenarios multidominio”.
La campaña concluyó con el retorno del personal al buque logístico, donde se completaron actividades de adiestramiento individual y tareas navales complementarias, cerrando una etapa de formación que refuerza la preparación de las fuerzas especiales de la Armada para futuras operaciones.
