En los últimos dos años, más de 22 mil empresas con empleados registrados dejaron de operar en Argentina, evidenciando una fuerte contracción del entramado productivo y del empleo formal en el país.

De acuerdo a distintos informes basados en datos oficiales, la cantidad de compañías cayó alrededor de un 4,4% desde fines de 2023, marcando una de las peores retracciones para un inicio de gestión en las últimas décadas .
El fenómeno no se limita a un período puntual, sino que responde a una tendencia sostenida. Durante 2025 se registraron caídas mensuales consecutivas en la cantidad de empresas, mientras que a nivel interanual el retroceso también se mantuvo sin interrupciones .
El impacto se extiende al empleo: la reducción del número de firmas implica también una disminución en los puestos de trabajo registrados, en un contexto marcado por la caída del consumo, la apertura de importaciones y las dificultades para sostener la actividad económica .
En perspectiva histórica, la magnitud del retroceso ya se compara con la registrada durante la pandemia, uno de los períodos más críticos para la economía reciente. A pesar de un leve repunte posterior a ese momento, el número total de empresas no logró recuperar los niveles previos y volvió a caer en los últimos meses .
Actualmente, el total de firmas activas se ubica por debajo de los máximos alcanzados en la década pasada, reflejando un escenario de estancamiento y posterior deterioro del tejido productivo.

