El escenario industrial de Tierra del Fuego atraviesa una etapa de creciente fragilidad, atravesada por la caída del consumo, la apertura de las importaciones y las dificultades para incorporar nuevas producciones. Así lo planteó Alberto Garófalo, titular y apoderado de la Cámara Fueguina de la Industria Nacional (CAFIN), quien advirtió que algunas empresas están logrando adaptarse mientras otras encuentran cada vez menos alternativas para sostener su actividad.
En declaraciones a FM La Isla, el ingeniero analizó el retroceso que experimentaron diferentes sectores industriales y puso especial atención sobre la situación textil y electrónica. “Estamos frente a una situación muy compleja por una serie de motivos, pero básicamente la industria fueguina trata de sobrevivir en un escenario que no le es favorable”, afirmó.
“La electrónica está haciendo malabares para poder continuar”
Garófalo identificó a la caída de la demanda y al avance de productos provenientes del exterior como dos de los factores que están modificando las condiciones en las que funciona el entramado fabril de la provincia.
“Hay sectores como el textil que está muy disminuido, la electrónica haciendo malabares para poder continuar en Tierra del Fuego”, señaló. Según explicó, las compañías están obligadas a adoptar decisiones que permitan garantizar su continuidad, aunque consideró que existe voluntad empresarial de permanecer en la isla siempre que las condiciones lo permitan.
La situación, aclaró, no afecta de la misma manera a todas las actividades. En el caso de las confeccionistas, sostuvo que recuperar los niveles alcanzados en otros períodos será particularmente complejo debido a la competencia de productos importados que ingresan a través de plataformas digitales. “Hay rubros en los que se ha hecho muy difícil competir y va a ser difícil recuperar la posición del pasado”, expresó.
El reclamo por nuevos procesos productivos
Uno de los cuestionamientos centrales de CAFIN apunta a las limitaciones que enfrentan las fábricas para incorporar nuevos productos. Garófalo sostuvo que la actualización de los procesos resulta indispensable para acompañar los cambios tecnológicos y utilizar la capacidad instalada existente.
“Para tener un escenario más auspicioso para el futuro es necesario que se les permita a las empresas complementar su producción con otros productos”, afirmó. Luego graficó el atraso que, desde su perspectiva, existe en esta materia: “El que más cerca está en el tiempo de lo que está fabricando hoy está siendo un producto que se lo aprobaron hace 25 años”.
El empresario vinculó esta situación con el proceso de diversificación que emprendieron grandes grupos que operan en Tierra del Fuego. Según indicó, la participación de la actividad fueguina dentro del conjunto de los negocios de esas compañías se redujo considerablemente, algo que relacionó directamente con la pérdida de rentabilidad de la producción local.
El futuro del Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva
Durante la entrevista también fue consultado sobre el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP) y el escenario planteado alrededor de esa herramienta. Garófalo consideró que existía una visión de las autoridades según la cual el desarrollo de la Base Naval en Ushuaia podría generar por sí mismo un importante nivel de actividad y empleo.
Sin embargo, cuestionó esa perspectiva por su alcance territorial. “Esto, obviamente, es una visión limitada porque no alcanza Río Grande, por ejemplo, y ahí tenemos un problema”, manifestó. También explicó que parte de la discusión involucra los aportes realizados por las empresas y los proyectos de inversión que debían desarrollarse por fuera de las actividades directamente vinculadas con el subrégimen industrial.
Garófalo señaló además que, frente a una eventual liquidación del fondo, los proyectos ya comprometidos deberían continuar, aunque con posibilidades de readecuar plazos y montos. Respecto de las inversiones en infraestructura, mencionó la vinculación establecida con el aporte destinado a la Base Naval.
“La transformación debe hacerse con las empresas adentro”
Frente a la discusión sobre el futuro del régimen industrial, el titular de CAFIN rechazó que la única alternativa sea dejar que la actividad continúe perdiendo peso. Comparó el tratamiento de Tierra del Fuego con otros regímenes de incentivo impulsados desde Nación y consideró que el debate debería centrarse en qué objetivos productivos justifican el esfuerzo fiscal.
“Nuestra vieja postura es facilitar para que pueda haber una reconversión de la industria instalada, manteniendo su capacidad, incluso ampliándola en determinados casos y preservando la ocupación. Esta es la discusión que tenemos que dar”, sostuvo.
Para Garófalo, permitir un deterioro progresivo de la actividad tendría consecuencias que exceden a las empresas. “Si el régimen languidece perdemos lo que aún nos queda básicamente como generador de trabajo y como inversión hundida después de 50 años”, advirtió.
Ante ese escenario, aseguró que CAFIN continuará elaborando alternativas. “Nuestra obligación es generar propuestas para que exista una alternativa y no lleguemos a ese final”, concluyó.

