Freno judicial al proyecto petrolero ubicado al norte de las Islas Malvinas

Compartir esta nota

La jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, dispuso este miércoles una medida cautelar que impide avanzar con el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, previsto sobre la plataforma continental argentina, a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.

La resolución alcanza a las compañías Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited, que deberán abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar cualquier actividad relacionada con el emprendimiento. La prohibición comprende perforaciones, instalaciones submarinas, infraestructura complementaria y tareas orientadas a la extracción de hidrocarburos.

La orden judicial también incluye las obras terrestres y portuarias vinculadas con el desarrollo petrolero. De esta manera, la cautelar abarca todas las etapas materiales necesarias para la puesta en marcha del proyecto.

Entre los argumentos centrales del fallo aparece la falta de una evaluación de impacto ambiental tramitada ante las autoridades argentinas. La Dirección de Evaluación de Impacto Ambiental informó en el expediente que las empresas involucradas no presentaron un aviso de proyecto ni iniciaron el procedimiento correspondiente.

Borruto aclaró que la decisión no determina, por el momento, la existencia concreta de un daño ambiental ni establece una responsabilidad definitiva de las compañías. La intervención tiene carácter preventivo y busca impedir avances antes de conocer los posibles efectos de la actividad y las medidas necesarias para evitarlos o reducirlos.

El expediente se originó a partir de una presentación realizada por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata y la Asociación Civil de Abogados, Abogadas y Profesionales Ambientalistas. Ambas organizaciones impulsaron una acción preventiva ante el posible impacto ambiental y soberano del emprendimiento.

La Justicia Federal de Río Grande ya había reconocido su competencia para intervenir en la causa. Con la nueva resolución, las compañías deberán mantener paralizadas todas las operaciones asociadas a Sea Lion mientras continúa el análisis judicial.