Familiares de Manuel Calbún denuncian irregularidades tras su muerte y apuntan contra personas cercanas
La muerte de Manuel Alonso Calbún, un hombre de 62 años cuyo cuerpo fue hallado el pasado lunes en el patio de su casa ubicada sobre la calle Piedrabuena al 1100, ha generado fuertes sospechas entre sus familiares, quienes aseguran que existen serias inconsistencias tanto en las circunstancias del fallecimiento como en los informes oficiales.
El martes, tras retirar el cuerpo de la Morgue Judicial, los familiares recibieron el domicilio donde vivía Calbún. Una de sus sobrinas relató con indignación que la vivienda estaba totalmente desordenada, lo que les generó una profunda sensación de bronca e impotencia. “Todo estaba revuelto. Ver así la casa en la que me crié fue muy duro”, expresó. Además, reveló que, según habían sabido, dos personas vivían con él, y ese dato fue incorporado a la denuncia formal.
La familia quedó aún más consternada al abrir el féretro: el rostro del fallecido estaba visiblemente golpeado. “Tenía la nariz rota, el ojo comprometido, muchos chichones en la cabeza. Estaba desfigurado”, señaló la sobrina. Lo más alarmante, sin embargo, fue que en el informe entregado por la Morgue no se mencionaban signos de violencia, ni siquiera una hora estimada de fallecimiento.
El certificado forense indicó que la causa de muerte fue un paro cardíaco, pero los familiares no quedaron conformes con esa conclusión. Según contaron, la entrega del cuerpo se demoró por faltantes en la documentación que debía completar el personal forense. Recién a las 19 horas pudieron retirarlo, lo que les pareció irregular.
La familia también aseguró que tras revisar la casa, notaron que faltaban algunos objetos. Al expresar sus dudas ante un efectivo policial, recibieron como respuesta que si la forense había determinado una muerte natural, no había nada más que se pudiera hacer. Posteriormente, les recomendaron realizar una denuncia por robo, la cual quedó asentada.
En un giro inesperado, los familiares se enteraron a través de los medios de comunicación que las dos personas que convivían con Calbún eran Alexis Slamovits (41) y Claudia Cristina Soccio (34), quienes intentaron cruzar la frontera hacia Chile y fueron encontrados por Carabineros el pasado 16 de marzo escondidos en una zanja cerca del Hito Uno. Días después, ambos fueron detenidos en Ushuaia, involucrados en el robo a cinco vehículos estacionados.
Ante este panorama, los allegados de Manuel Calbún insisten en que su muerte no fue natural y exigen que se investigue a fondo. Consideran que hay demasiadas inconsistencias e indicios que ameritan una revisión del caso.
