El Gobierno de Tierra del Fuego dispuso la exoneración del médico cirujano especializado en urología Reynaldo Guido Torrez Mendoza, quien prestaba servicios en el Hospital Regional Ushuaia. La decisión se tomó luego de finalizar el procedimiento administrativo iniciado a raíz de un episodio ocurrido en 2025 que involucró al entonces director del establecimiento, Carlos Guglielmi.
La medida quedó formalizada mediante el Decreto Provincial N.º 1547/26, publicado en el Boletín Oficial y firmado por la vicegobernadora Mónica Urquiza. El acto administrativo rechazó el recurso de reconsideración presentado por Torrez Mendoza contra el Decreto N.º 414/25, mediante el cual se había dispuesto inicialmente su cesantía.
De acuerdo con los fundamentos consignados en el decreto, durante la investigación administrativa el profesional tuvo oportunidad de ejercer su defensa, presentar pruebas, realizar descargos y acceder a las actuaciones. Al evaluar su conducta, el Ejecutivo sostuvo que “el proceder del médico no se sujeta a la correcta conducta digna y decorosa que deben prestar los agentes públicos”.
Los argumentos presentados por el profesional
Torrez Mendoza cuestionó la sanción y planteó, entre otros puntos, que había quedado firme una sentencia que dispuso su sobreseimiento en el ámbito penal. También objetó el tratamiento dado a certificados médicos presentados fuera de término y argumentó que la sanción disciplinaria afectaba su situación económica.
En su presentación indicó además que se encontraba bajo tratamiento psicológico desde enero de 2025 y cuestionó la medida desde la perspectiva de la protección constitucional vinculada con su actividad sindical.
En el expediente administrativo también intervino la Dirección de Medicina del Trabajo Zona Sur, que, de acuerdo con lo consignado en el decreto, determinó que el agente atravesaba una problemática de adicción y se encontraba realizando un proceso de rehabilitación.
La situación sindical había generado otro capítulo dentro del procedimiento. La aplicación de la sanción permaneció suspendida hasta avanzar con la exclusión de la tutela sindical, trámite que el Ministerio de Salud había solicitado a la Fiscalía de Estado provincial durante 2025.
Con el rechazo del recurso quedó agotada la vía administrativa. Sin embargo, el profesional mantiene la posibilidad de recurrir a la Justicia dentro del plazo de 90 días hábiles judiciales.
El episodio que dio origen al sumario
El expediente administrativo se originó después de un incidente ocurrido mientras Torrez Mendoza se encontraba de guardia pasiva. El médico había sido convocado telefónicamente para atender a un paciente, pero cuando llegó al establecimiento esa persona ya se había retirado.
De acuerdo con las actuaciones que dieron origen al procedimiento, posteriormente se produjo una discusión con Carlos Guglielmi. La reconstrucción incorporada al caso señala que el director se acercó hasta una confitería ubicada en inmediaciones de la guardia para hablar con el profesional y allí se desencadenó el enfrentamiento.
Según esa versión, Guglielmi advirtió que el médico se encontraba alterado y con olor a alcohol y le manifestó que no podía trabajar en esas condiciones. La situación escaló hasta una agresión física en la que el director habría recibido empujones y tres golpes, dos de ellos en el rostro y otro en un brazo.
Siempre de acuerdo con las actuaciones del caso, Guglielmi regresó al edificio buscando resguardarse y Torrez Mendoza fue detrás de él. En ese momento se produjeron daños en la puerta de la guardia mientras personal del hospital y un policía que cumplía funciones en el establecimiento intervenían ante la situación.
Torrez Mendoza fue detenido en flagrancia y recuperó la libertad al día siguiente. Posteriormente fue convocado por el Juzgado de Instrucción N.º 1, entonces a cargo de Javier Ignacio de Gamas Soler. En paralelo al expediente judicial se desarrolló el procedimiento administrativo que finalmente derivó en la sanción contra el profesional.

