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Estudio ambiental confirma contaminación marina en Ushuaia

Fernando Ballester Bidau, Fiscal Mayor interino de Ushuaia, supervisó recientemente un operativo ambiental en el Canal Beagle, destinado a evaluar los niveles de contaminación generados por las descargas cloacales provenientes de la capital fueguina. El monitoreo estuvo a cargo de la Dirección Provincial de Obras y Servicios Públicos (DPOSS).

Las tareas se ejecutaron en sitios clave, como la zona del aeropuerto, las inmediaciones del dispersor marino e Isla Dos Lomos, así como en la desembocadura del Arroyo Grande, ubicada al este de la Bahía de Ushuaia. Estos puntos fueron seleccionados estratégicamente para medir la incidencia directa de los vertidos cloacales.

Dichas actividades se enmarcan en el cumplimiento del Plan de Remediación Ambiental Ushuaia (PRAU), surgido tras una sentencia judicial dictada en agosto de 2014. El fallo obligó al gobierno provincial a desarrollar infraestructura adecuada para detener los efectos negativos sobre el ambiente marino, mientras que la Municipalidad debe remediar las costas y el lecho submarino afectados en las bahías Encerrada y Golondrina.

Ballester Bidau explicó que este monitoreo se viene realizando desde 2016 con el objetivo de recopilar información científica que permita evaluar el impacto y evolución de las condiciones ambientales en la zona. Durante el procedimiento, se tomaron muestras tanto en áreas afectadas como en lugares considerados libres de contaminación, como Bahía Ensenada, Playa Larga y Estancia Túnel, para contar con datos comparativos.

Según el reciente informe emitido por la DPOSS y presentado ante el juzgado que tramita la causa «Participación Ciudadana c/ Gobierno de Tierra del Fuego y DPOSS sobre Protección de Intereses Difusos», existen claras diferencias en las comunidades de organismos marinos de las zonas contaminadas respecto a las áreas limpias. El estudio confirmó así un impacto biológico evidente derivado de las descargas cloacales.

Aunque el impacto observado hasta ahora es considerado localizado, limitado en extensión y con señales de buena salud ambiental hacia los extremos del área estudiada, el PRAU subrayó la necesidad de acciones preventivas. Advirtió que el constante crecimiento demográfico y turístico de Ushuaia incrementará considerablemente el volumen de desechos vertidos al Canal Beagle, lo que podría complicar aún más el escenario ambiental si no se mejoran las infraestructuras sanitarias.

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