La iniciativa se desarrolla en Río Grande y Ushuaia, donde jóvenes de instituciones de educación integral participan de experiencias laborales remuneradas durante dos meses. El programa busca fortalecer su autonomía y facilitar su acercamiento al mundo del trabajo.
Estudiantes con discapacidad de Río Grande y Ushuaia comenzaron a incorporarse a distintos establecimientos educativos de Tierra del Fuego mediante un programa de pasantías remuneradas impulsado por el Ministerio de Educación provincial. La propuesta les permite adquirir experiencia práctica, desarrollar habilidades y participar de actividades laborales en entornos reales.
Las pasantías tienen una duración de dos meses y contemplan tareas de apoyo en el servicio de copa de leche de las instituciones escolares. Las primeras experiencias se desarrollan en jardines de infantes, con la posibilidad de continuar posteriormente en otros establecimientos educativos.
El programa está destinado a estudiantes de las Escuelas de Educación Integral (EDEI) “Fuegos de Cambios”, de Ushuaia, y “Sin Fronteras”, de Río Grande. También participan integrantes de los Centros de Actividades Alternativas para Personas con Discapacidad (CAAD) de ambas ciudades.
Durante el período de formación, cada participante cuenta con el acompañamiento de un referente responsable, encargado de orientar las actividades y coordinar con las instituciones donde se realizan las prácticas. Esta modalidad permite que los estudiantes incorporen responsabilidades de manera progresiva, respetando sus procesos de aprendizaje.
La propuesta se desarrolla mediante un trabajo conjunto entre la Dirección Provincial de Educación Inclusiva y las Direcciones Provinciales de Maestranza y Servicios, dentro del Programa Limpieza y Servicios de Establecimientos del Ministerio de Educación.
Más allá de la experiencia laboral, la iniciativa apunta a generar espacios de integración y participación social. El contacto cotidiano con trabajadores, docentes y estudiantes de otras instituciones constituye una oportunidad para fortalecer la comunicación, la confianza personal y la independencia.
Desde el Ministerio de Educación destacaron que estas experiencias permiten avanzar hacia una inclusión que trascienda las aulas. En ese sentido, remarcaron la importancia de eliminar barreras y generar oportunidades concretas para que las personas con discapacidad puedan desarrollar sus capacidades y ejercer plenamente sus derechos.

