Especialistas destacan el potencial de las energías renovables en Argentina, pero advierten por la falta de financiamiento
Argentina cuenta con condiciones naturales excepcionales para convertirse en un actor clave de la transición energética, aunque especialistas advierten que la falta de financiamiento y un marco regulatorio estable siguen siendo los principales obstáculos para aprovechar ese potencial.

Así lo sostuvo Martín Pagliaro, ingeniero especializado en energías renovables y director de Mercados Renovables SRL, quien remarcó que el país dispone de algunos de los mejores recursos eólicos de la Patagonia, altos niveles de radiación solar en el NOA, importantes reservas de litio y un gran potencial para el desarrollo de hidrógeno verde, biomasa y biogás.
Sin embargo, explicó que las pymes enfrentan serias dificultades para acceder al mercado de capitales debido a la volatilidad económica, el riesgo país y las restricciones financieras. Además, señaló que uno de los principales problemas es la escasez de proyectos que cumplan con los estándares internacionales requeridos para obtener inversiones.
Pagliaro indicó que el desafío no pasa únicamente por contar con proyectos técnicamente viables, sino por desarrollar iniciativas con estructuras financieras, legales y contractuales sólidas, que incluyan garantías, análisis ambientales y compradores confiables de energía.
En ese sentido, destacó que el mundo mantiene una fuerte demanda de inversiones en energías limpias y recordó que, según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el 90% de los nuevos proyectos renovables desarrollados en 2025 fueron más económicos que las alternativas basadas en combustibles fósiles. Además, desde 2010 los costos de generación solar y eólica se redujeron de manera significativa.
En Argentina, la capacidad instalada de energías renovables alcanza actualmente los 7.850 megavatios y representa alrededor del 17% de la potencia eléctrica total, según datos de CAMMESA. No obstante, el especialista estimó que el país necesitará incorporar unos 16.000 megavatios adicionales hacia 2030 para cubrir la creciente demanda eléctrica.
También sostuvo que existen más de 3.000 megavatios en proyectos que podrían desarrollarse a corto plazo, aunque consideró necesario avanzar en un marco regulatorio que incentive tanto la energía solar y eólica como el aprovechamiento de la biomasa y el biometano, un segmento que aún carece de normas específicas para su desarrollo.
Por último, advirtió que el acceso al financiamiento continúa concentrado en las grandes empresas, mientras que las pymes encuentran serias dificultades para obtener créditos de largo plazo o acceder a instrumentos como bonos verdes o leasing financiero. En ese contexto, afirmó que uno de los grandes desafíos será ampliar el acceso a herramientas financieras que permitan impulsar proyectos sustentables en todo el país.

