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Escándalo en la Ruta 3: un policía volcó su auto borracho en una zona crítica de Ushuaia

Un grave episodio de imprudencia extrema sacudió la tarde del sábado en Ushuaia, cuando un efectivo de la Policía Provincial protagonizó un violento vuelco sobre la Ruta Nacional N.º 3, a la salida de la ciudad, con alcoholemia positiva en una provincia donde rige la tolerancia cero para conducir.

El siniestro ocurrió en la conocida “curva del fiscal”, a la altura de los Depósitos Fiscales, un sector de alto riesgo vial. Allí, un Chevrolet Celta terminó completamente volcado al costado de la ruta tras perder el control.

Testigos indicaron que instantes previos al accidente el conductor habría arrojado botellas desde el interior del vehículo mientras circulaba, una conducta temeraria que anticipaba el desenlace del hecho.

Al volante se encontraba Alan Apaza, de 41 años, numerario de la Policía Provincial con prestación de servicios en la Comisaría Primera de Ushuaia, quien se encontraba fuera de servicio y viajaba acompañado por su pareja, una mujer de 32 años. Ambos lograron salir del rodado sin lesiones de gravedad, en un resultado considerado milagroso dada la magnitud del vuelco.

Al arribar personal policial al lugar, se constató que el conductor se encontraba en evidente estado de ebriedad. El test de alcoholemia, realizado con dificultad, arrojó un resultado de 2,61 gramos de alcohol por litro de sangre, un valor altamente alarmante en una jurisdicción donde está absolutamente prohibido conducir bajo cualquier consumo de alcohol.

Como consecuencia del hecho, se dispuso el secuestro del vehículo y el efectivo quedó a disposición de la fuerza, iniciándose un sumario administrativo interno por esta grave inconducta.

El episodio generó fuerte indignación, no solo por el riesgo extremo al que fueron expuestos terceros, sino porque el protagonista es un integrante de la fuerza encargada de hacer cumplir la ley y controlar la seguridad vial.

Pese a la gravedad del hecho, no hubo que lamentar víctimas, aunque el caso vuelve a encender el debate sobre la responsabilidad, el ejemplo y los controles internos dentro de las fuerzas de seguridad.

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