Escándalo en el PAMI: un médico está acusado de cobrar más de $1.000 millones por prácticas inexistentes
Un médico cardiólogo de la localidad santafesina de Acebal quedó bajo investigación judicial tras ser acusado de haber realizado una presunta maniobra fraudulenta contra el PAMI que habría generado un perjuicio superior a los mil millones de pesos. La causa también involucra a un enfermero que sería su pareja y socio comercial.

La investigación se inició luego de que afiliados de Córdoba detectaran que figuraban como pacientes del profesional pese a no haber sido atendidos por él ni haber viajado a Santa Fe. A partir de esas denuncias, el PAMI realizó una presentación judicial y comenzó una auditoría que derivó en una causa federal.
Según los investigadores, entre fines de 2023 y principios de 2025 el médico habría facturado más de 50.000 prácticas de cardiología por un monto superior a los 1.000 millones de pesos. Del total, ya habría percibido más de 584 millones, mientras que otros pagos permanecían pendientes.
La maniobra habría consistido en generar órdenes médicas electrónicas utilizando su usuario habilitado dentro del sistema del PAMI y registrar prestaciones que, según la acusación, nunca fueron realizadas. Los fiscales detectaron que gran parte de los supuestos pacientes residían en distintas provincias del país, incluyendo Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, Tucumán y Tierra del Fuego.
El caso llamó la atención de los investigadores por el volumen de atenciones declaradas. De acuerdo con la auditoría, el profesional llegó a informar hasta 300 prácticas médicas por día, una cifra considerada imposible de sostener para un único especialista en una localidad de poco más de 5.000 habitantes.
Además, los investigadores advirtieron patrones irregulares en la facturación. Entre ellos, detectaron jornadas en las que todas las prestaciones correspondían a afiliados cuyos apellidos comenzaban con la misma letra, lo que reforzó las sospechas sobre la existencia de registros falsos.
Durante una serie de allanamientos realizados en el consultorio y en domicilios vinculados a los imputados, la Justicia encontró casi 300 ampollas de fentanilo y morfina, además de medicamentos de uso hospitalario, material quirúrgico y otros insumos médicos.
El hallazgo derivó en una segunda investigación para determinar la procedencia de esas sustancias y establecer si existía una eventual comercialización ilegal. Por este motivo, tanto el cardiólogo como el enfermero quedaron detenidos y enfrentan acusaciones vinculadas al suministro irregular de estupefacientes y al ejercicio ilegal de la medicina.
