DestacadasNacionales

¿Es cara o barata Argentina? Guardia comparación de precios con otros 9 países al cierre de 2025

Un informe sobre precios relativos muestra que los argentinos pagan más por ciertos bienes que en otras naciones, aunque la competitividad varía según el tipo de producto y la categoría. El país aparece mejor posicionado en alimentos que en bienes durables y ropa.

Un análisis internacional de precios realizado por la Fundación Mediterránea-IERAL comparó el costo de distintos bienes y servicios en Argentina frente a otros nueve países, revelando una imagen mixta sobre si vivir o comprar allí es caro o barato en términos relativos.

Primero se observó la evolución del tipo de cambio real multilateral (TCRM), que indica cuán competitivos son los precios locales respecto de los internacionales. A diciembre de 2025, el TCRM argentino fue de 1.439, casi 20% por debajo del promedio de los últimos 25 años aunque sigue más alto que en varios puntos históricos. Esto sugiere que, pese a alguna mejoría, el país no ha recuperado competitividad plena en términos cambiarios.

Otra herramienta fue el índice Big Mac, que compara el precio de esa hamburguesa en distintos países. En enero de 2025 costaba 7 dólares en Argentina, cifra solo superada por Suiza y que la ubicaba por encima de países como Uruguay, Noruega, Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Europea. A mitad de año, cuando el dólar subió un poco, el precio bajó a 5,1 dólares, colocándola en la mitad de la tabla global.

Al analizar alimentos y bebidas, Argentina resultó más cara en 39% de los casos comparados con otros países. Brasil fue más barato en casi todos los productos evaluados, mientras que Chile y Polonia tuvieron aproximadamente la mitad de sus precios por debajo de los argentinos y China mostró hasta 80% de ítems más económicos. Pese a esto, algunos productos locales como queso, papas y carne bovina resultaron relativamente accesibles gracias a la fuerte productividad agropecuaria y ciertas políticas internas.

En el caso de bienes durables, ropa y calzado, la situación fue más clara: en 81% de los productos Argentina fue el país más caro dentro de la comparación. Artículos como autos, motocicletas, electrodomésticos y prendas de vestir tienen precios elevados en pesos convertidos a dólares, en parte debido a altos derechos de importación, protección comercial y diversas cargas tributarias que encarecen los bienes transables.

También se compararon servicios personales y familiares (como restaurante, transporte y educación). Allí Argentina fue más costosa en 32% de los casos, una mejora respecto a mediciones anteriores. En algunos países desarrollados esos servicios resultan aún más caros, aunque frente a Brasil y China la proporción de ítems con menor precio local fue menor.

Un ranking internacional de precios de la base de datos Numbeo posicionó a ciertos productos argentinos en lugares destacados en términos de costo: los vestidos de marca quedaron primeros, las zapatillas deportivas cuartos y el agua mineral y los jeans también entre los niveles más altos. Por el contrario, productos como el vino de gama media, algunos cortes de carne y la cuota de gimnasio estuvieron entre los más baratos del grupo.

En síntesis, el informe concluye que Argentina sigue siendo un país caro en bienes durables, mientras que en alimentos, bebidas y ciertos servicios su posición es más competitiva o intermedia respecto a los países analizados, con mejoras recientes en algunos rubros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *