El RENAR suma poder de control y refuerza la lucha contra el tráfico ilegal de armas

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El Gobierno nacional oficializó una nueva estructura para el Registro Nacional de Armas (RENAR), que amplía sus facultades de control, fiscalización y prevención sobre armas, municiones, explosivos y otros materiales regulados.

La medida fue establecida mediante el Decreto 770/2026 y concentra en el organismo funciones vinculadas con el registro, autorización y fiscalización de actividades relacionadas con la fabricación, comercialización, tenencia, portación, traslado, importación y destrucción de armas.

Más controles e inspecciones

A partir de la nueva estructura, el RENAR contará con mayores atribuciones para realizar inspecciones y operativos, además de colaborar con investigaciones relacionadas con delitos cometidos con armas.

El organismo también podrá impulsar acciones destinadas a regularizar personas y materiales que se encuentren fuera del sistema, con el objetivo de ampliar el control estatal sobre el circuito legal de armas.

Información para prevenir la violencia armada

Otro de los puntos centrales de la reorganización será el fortalecimiento de la producción de estadísticas y datos oficiales, junto con el intercambio de información con otras áreas del Estado.

La finalidad será mejorar las herramientas para combatir el tráfico ilegal de armas y contribuir al diseño de políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia armada.

Nueva conducción

La conducción del RENAR estará a cargo de un director ejecutivo con rango de secretario y un subdirector con jerarquía de subsecretario, ambos designados por el Poder Ejecutivo Nacional.

La reorganización completa el proceso iniciado en 2025, cuando la entonces ANMaC recuperó la denominación RENAR y pasó a depender del Ministerio de Seguridad Nacional.

Con esta nueva estructura, el Gobierno busca consolidar al RENAR como un organismo central en el control de armas y la prevención de delitos vinculados con su circulación ilegal.