El regreso del casco que salvó la vida de Beto Altieri: un reencuentro emotivo tras 37 años
Beto Altieri, veterano de la Guerra de Malvinas, compartió en el programa radial «Desde las Bases» de Radio Provincia la conmovedora historia detrás del casco que le salvó la vida en el conflicto bélico. Este casco, que había sido perdido durante la guerra, fue recuperado después de muchos años, cuando estaba por ser subastado en Inglaterra, lo que permitió a Altieri reunirse nuevamente con el objeto que le debía su supervivencia.
El relato comenzó cuando, en su casa, Altieri recibió una llamada de un veterano que le informó sobre la venta de un casco en Inglaterra. Al principio, Altieri no creía que fuera el suyo, ya que recordaba que su casco había quedado abandonado en las Islas Malvinas. Sin embargo, al escuchar detalles sobre una grieta en la parte frontal y la inscripción «Altieri Beto» que él mismo había escrito en el interior, comenzó a investigar.
Con la ayuda de su amigo Quique Díaz, que en ese momento se encontraba en Roma, Beto intentó comprar el casco. Sin embargo, justo antes de cerrar la subasta, un comprador británico ofreció una mayor suma de dinero y se lo quedó. Desesperado, Altieri trató de contactar al comprador, pero este se negó a devolverle el casco, incluso después de que Quique Díaz intentara, en colaboración con militares británicos, obtener su entrega.
Años después, gracias a una entrevista telefónica que Altieri ofreció a un medio, el caso volvió a tomar fuerza mediática. Fue en ese momento que un periodista de Infobae, tras conocer su historia, se comprometió a ayudarlo. Luego de varios intentos, y con la insistencia del periodista, Altieri logró contactar nuevamente al comprador británico. En una vuelta de tuerca inesperada, el casco desapareció de la subasta poco después de una conversación que él mismo había tenido.
La historia culminó cuando, días después, Altieri recibió una invitación a las oficinas de Infobae, donde, para su sorpresa, apareció el casco en mano. Emocionado hasta las lágrimas, Beto abrazó el casco por primera vez después de 37 años, un momento tan doloroso como liberador. Su hijo, testigo de la escena, confesó que nunca lo había visto llorar, ni siquiera cuando falleció su madre.
Altieri, con el casco ahora de vuelta en su poder, reveló que lo lleva consigo a todas partes y lo considera su compañero inseparable. Sin embargo, su promesa es que, al final de sus días, lo donará a un museo dedicado a la memoria de la Guerra de Malvinas para que otras generaciones también puedan conocer la importancia de ese casco que, literalmente, le salvó la vida.
