El miedo a perder el trabajo atraviesa a los fueguinos y golpea al consumo

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La incertidumbre laboral alcanza en Tierra del Fuego tanto a quienes quedaron desocupados como a las familias que todavía cuentan con un ingreso. El temor a perder ese sustento, junto con las dificultades de la industria y la caída del consumo, coloca al empleo en el centro de las preocupaciones de la población.

Leonardo Pérez Bustos, CEO de la consultora Neodelfos, describió ese escenario durante una entrevista con ((La 97)) Radio Fueguina. Según su análisis, la situación económica condiciona la vida cotidiana y genera inquietud incluso entre quienes conservan sus puestos.

“Pasa por la economía: el desempleo. Aquellos que tienen trabajo observan en la pérdida del consumo y el miedo a perder su empleo, todo gira en torno al trabajo”, sostuvo el consultor.

Desde el sector comercial, el secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande y Tolhuin, Daniel Rivarola, también advirtió sobre las consecuencias que tienen los problemas de las fábricas en el resto de la actividad económica. En declaraciones a la misma emisora, explicó que “es un efecto dominó: cuando la gente deja de percibir salarios, deja de gastar”.

Los despidos registrados en agosto en La Anónima, que alcanzaron a trabajadores con más de 15 años de antigüedad, forman parte de ese panorama. Al referirse a la pérdida de empleo en el sector que representa, Rivarola sostuvo entonces que las desvinculaciones habían superado “los 610 o 615 en lo que va la era Milei, desde 2024 hasta esta fecha”.

Ambos testimonios reflejan distintas dimensiones de una misma preocupación: la falta de trabajo afecta los ingresos de los hogares, mientras la inseguridad sobre su continuidad suma presión sobre el consumo. Así, las dificultades laborales repercuten también en los comercios de Río Grande y Tolhuin.