La pesquería de centolla tendrá durante las próximas semanas una nueva etapa de evaluación científica en aguas del sur argentino. El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) confirmó el cronograma de las campañas previstas para las áreas Central y Sur y, paralelamente, avanzará con capacitaciones dirigidas a mejorar las prácticas a bordo, reducir el impacto sobre ejemplares no comerciales y establecer pautas de actuación ante la presencia de ballenas.
El esquema fue presentado durante la Comisión de Análisis y Seguimiento de las Pesquerías de Crustáceos Bentónicos, que se reunió el 1° de septiembre. Allí se analizaron aspectos científicos y operativos de una actividad que requiere información periódica para conocer la evolución del stock y definir las condiciones de explotación.
Las campañas comenzarán entre septiembre y octubre
El primer relevamiento se pondrá en marcha en el Área Central el próximo 20 de septiembre, mientras que para el Área Sur el inicio fue establecido para el 5 de octubre.
Las tareas buscarán determinar cómo se encuentra distribuida espacialmente la centolla y conocer la composición de las capturas a partir de las longitudes de caparazón. También se estudiará la abundancia relativa y la situación de las diferentes fracciones que integran el stock.
Uno de los resultados esperados será la construcción de un índice estandarizado que permita comparar la abundancia de ejemplares comerciales entre diferentes años. Esa información resulta clave para seguir la evolución del recurso y aportar datos científicos a las decisiones sobre el manejo de la pesquería.
Para poder cumplir con el programa previsto, se solicitó la colaboración de las empresas pesqueras con el objetivo de alcanzar un ritmo de cuatro lances diarios durante los relevamientos.
Centollas que no alcanzan la talla comercial deberán regresar vivas al mar
La campaña no estará concentrada únicamente en determinar cuánto recurso existe. El INIDEP incorporará registros sobre los procesos de selección realizados tanto en cubierta como en planta y profundizará las prácticas destinadas a que los ejemplares que no cumplen con las condiciones comerciales sean devueltos al mar con vida.
Durante septiembre habrá capacitaciones específicas sobre el diseño de los relevamientos y sus objetivos, pero también sobre los procedimientos adecuados para manipular y devolver las centollas que no alcanzan la talla requerida.
Los resultados servirán como base para continuar desarrollando un protocolo de buenas prácticas que permita compatibilizar la actividad comercial con una explotación sostenible del recurso.
Un “semáforo” para actuar ante la presencia de ballenas
La interacción de la actividad pesquera con mamíferos marinos será otro de los puntos centrales de las capacitaciones. Se trabajará sobre un protocolo denominado “semáforo”, pensado para establecer cómo deben actuar las embarcaciones cuando se detecta la presencia de ballenas durante las operaciones.
En este contexto también se conoció que Wanchese Argentina SRL está reemplazando líneas por otras de flotabilidad negativa. Se trata de elementos fabricados con filamentos plásticos de mayor peso que el agua, destinados a disminuir inconvenientes vinculados con líneas que permanecen flotando.
Desde el INIDEP remarcaron que este tipo de elementos debe encontrarse correctamente identificado para poder realizar su seguimiento.
Analizan cambios en el equipamiento de los centolleros
Durante la reunión también se revisaron algunas exigencias que actualmente pesan sobre la flota. Continúa vigente la obligación de contar con trituradoras en los trancaniles, establecida mediante la Disposición SSPyA 204/2023, aunque la Comisión planteó la posibilidad de analizar una excepción específica para los buques dedicados a la captura de centolla.
Wanchese Argentina solicitó además que las compañías titulares de permisos específicos sean convocadas en caso de producirse modificaciones en el régimen de administración de esta pesquería. La firma comunicó, asimismo, que presentó ante la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera un pedido relacionado con una distribución equitativa de los cupos de captura.
Anillos de 120 milímetros permitieron obtener 14% más de producto por día
Otro resultado presentado durante el encuentro estuvo relacionado con los anillos de selectividad. El INIDEP comparó el desempeño de dispositivos de 120 y 130 milímetros y señaló que la utilización de los primeros permitió alcanzar un 14% más de producto por día.
El efecto no se limitaría al rendimiento comercial. Los datos expuestos mostraron una reducción de 27 días efectivos de pesca, lo que implicaría que las embarcaciones necesiten permanecer menos tiempo realizando operaciones para obtener determinada producción.
Ese acortamiento de la actividad también podría tener consecuencias ambientales positivas, ya que significaría una reducción del período durante el cual las operaciones pesqueras pueden interactuar con mamíferos marinos.
Las campañas que comenzarán el 20 de septiembre y el 5 de octubre permitirán actualizar ahora la información sobre el estado de la centolla y obtener nuevos datos para evaluar cómo evoluciona uno de los principales recursos pesqueros del extremo sur.

