El ingreso real volvió a caer y los gastos fijos presionan el poder adquisitivo de los hogares
Durante febrero, el ingreso real de los hogares argentinos registró una caída del 0,6% mensual y acumuló cuatro meses consecutivos en descenso, ubicándose además 11% por debajo del nivel promedio previo a la última transición de gobierno, según estimaciones privadas.

De acuerdo con un informe de la consultora Equilibra, la baja también se reflejó en términos interanuales, con una contracción del 2,8%. El deterioro del poder adquisitivo estuvo acompañado por un aumento de los gastos fijos por encima de la inflación, lo que dificultó el cumplimiento de necesidades básicas tanto en trabajadores formales como en jubilados.
En febrero, la inflación fue del 2,9% según el INDEC, mientras que los gastos fijos crecieron en torno al 4,4%, impulsados principalmente por aumentos en tarifas de servicios públicos y expensas.
El impacto no fue homogéneo. Los jubilados con haberes mínimos y los empleados públicos fueron los segmentos más afectados, con caídas de hasta 0,9% mensual en el ingreso disponible. En contraste, los asalariados privados formales y jubilaciones superiores registraron retrocesos algo menores.
Otra consultora, Empiria, señaló una caída más pronunciada del ingreso disponible en la comparación mensual, estimada en 2,1%, aunque con cierta estabilidad interanual. Sin embargo, advirtió que se trata de un proceso de deterioro sostenido desde fines de 2025.
El informe también mostró diferencias por nivel socioeconómico: los sectores de mayores ingresos registraron una caída del 1,6%, mientras que en los hogares de menores recursos la baja alcanzó el 2,7%.
Dentro de los salarios registrados, la caída fue del 1,1% mensual, con retrocesos tanto en el sector privado como en el público. En el caso de los trabajadores provinciales, los salarios se mantuvieron relativamente estables, aunque con una pérdida acumulada importante respecto a fines de 2023.
El aumento de los gastos fijos se consolidó como uno de los principales factores de presión sobre los ingresos. Solo en febrero, crecieron un 3,5%, con fuertes incrementos en electricidad y gas, además de subas en expensas.
En este contexto, los gastos fijos ya representan cerca del 24% del ingreso de los hogares, casi ocho puntos por encima del nivel registrado a fines de 2023.
La inflación también impactó de manera desigual según el nivel de ingresos, afectando con mayor intensidad a los hogares de menores recursos, donde rubros como alimentos y vivienda tienen mayor peso en el presupuesto.
