La comunidad de Río Grande se encuentra conmocionada tras el incendio que destruyó las instalaciones de la recicladora SyR, un pilar fundamental en la recolección de materiales reciclables destinados a colaborar con la Fundación Garrahan. Mónica Becerra, integrante de ‘Mujeres Voluntarias’ de la fundación, compartió su tristeza por lo ocurrido y reafirmó el compromiso de continuar con la labor solidaria.
El siniestro, que arrasó con maquinarias, camiones y el galpón, pone en jaque no solo el trabajo de 11 empleados, sino también el proyecto solidario que durante años ha generado recursos económicos para ayudar a los niños del Hospital Garrahan. “La recicladora no es solo una fuente laboral; para nosotros es una familia”, expresó Becerra, visiblemente afectada.
Durante años, la recicladora, liderada por Hugo Rébora, ha trabajado estrechamente con la Fundación Garrahan, procesando materiales como papel y latas de aluminio recolectados gracias al apoyo de escuelas, comercios y diversas instituciones de la ciudad. “La empresa hacía los fardos que luego se transformaban en recursos para los pequeños pacientes del hospital”, explicó Becerra, destacando la importancia de este vínculo.
A pesar de la tragedia, el grupo de voluntarios no se detiene. “Este domingo seguiremos separando tapitas y otros materiales, aunque no tengamos un lugar fijo para hacerlo”, afirmó Becerra, subrayando la resiliencia del equipo frente a la adversidad.
Becerra aprovechó la ocasión para invitar a la comunidad de Río Grande a unirse en los esfuerzos de reconstrucción. “Queremos que la recicladora vuelva a operar, con sus trabajadores y su misión solidaria. Este proyecto no solo beneficia al medio ambiente, sino que también es crucial para la Fundación Garrahan”, enfatizó.
Los interesados en colaborar pueden contactarse a través de la página de Facebook de ‘Mujeres Voluntarias’ de la Fundación Garrahan. La invitación está abierta a toda la comunidad, en busca de recuperar un espacio clave para la solidaridad y la sostenibilidad ambiental.

