El Hospital Regional Ushuaia realizó una cirugía de alta complejidad para tratar un caso severo de “pecho hundido”

Compartir esta nota

La intervención se realizó en un adolescente de 14 años y requirió planificación mediante reconstrucción 3D, barras de titanio diseñadas a medida y equipamiento especial. El procedimiento contó además con la colaboración de especialistas del Hospital de Niños de La Plata.

USHUAIA.- El Hospital Regional Ushuaia concretó una cirugía de alta complejidad para tratar un caso severo de pectus excavatum, una deformación congénita del tórax conocida habitualmente como “pecho hundido”.

La intervención se realizó a fines de julio en un paciente de 14 años sin obra social, luego de varios meses de seguimiento y planificación. Tanto la cirugía como los materiales y recursos necesarios fueron financiados por el Estado Provincial a través del sistema público de salud.

El procedimiento se llevó adelante mediante una técnica mínimamente invasiva y requirió equipamiento específico, además de materiales confeccionados de acuerdo con la anatomía del paciente.

El pectus excavatum se produce por una alteración en el desarrollo de los cartílagos costales que provoca el hundimiento de la pared torácica. En los casos severos, la deformación puede generar presión sobre órganos como el corazón y los pulmones, además de afectar la capacidad para realizar actividad física y provocar consecuencias en el bienestar emocional de adolescentes.

Una cirugía planificada a medida

Para definir la estrategia quirúrgica se realizó una tomografía computada de tórax con reconstrucción tridimensional, que permitió estudiar con precisión la anatomía del paciente y diseñar barras de titanio adaptadas a sus características físicas.

La cirugía tuvo una duración aproximada de tres horas. Durante el procedimiento fue necesario utilizar una grúa especialmente diseñada para elevar el pecho y facilitar la colocación de las barras en una posición ubicada por delante del corazón.

También se incorporó un sistema de crioanalgesia, destinado a reducir el dolor durante el período posterior a la intervención.

Los profesionales explicaron que la edad del paciente resultó un factor relevante para concretar la operación. El seguimiento médico se había iniciado en diciembre y, según indicaron los especialistas, entre los 14 y 15 años existe una etapa particularmente favorable para realizar este tipo de intervención, debido al beneficio esperado sobre la corrección de la deformidad.

Trabajo conjunto entre equipos médicos

La cirugía involucró a profesionales del Hospital Regional Ushuaia y contó con la colaboración de los cirujanos pediátricos Maximiliano Acuña y Carlos Marti, del Hospital de Niños de La Plata.

También participaron Ortopedia Díaz Vélez, Pampamed Ortopedia y equipos provinciales vinculados con las prestaciones médicas y el área de Trabajo Social del Hospital Regional Ushuaia.

Desde el equipo médico destacaron que la realización de este tipo de intervenciones permite ampliar la capacidad resolutiva del sistema sanitario fueguino y reducir la necesidad de derivar pacientes hacia centros de mayor complejidad ubicados en Buenos Aires.

En ese sentido, el cirujano infantil Rodrigo Santibáñez consideró que la experiencia abre la posibilidad de que Tierra del Fuego pueda convertirse en un centro de referencia para pacientes de la región patagónica, evitando traslados hacia la capital del país.

Tras la operación, el adolescente evolucionó favorablemente y continúa su recuperación fuera del hospital.

La intervención representa un avance para el sistema público de salud provincial, al incorporar capacidad para resolver en Tierra del Fuego una patología pediátrica que, por su complejidad, anteriormente podía requerir derivaciones a centros especializados fuera de la provincia.