El Gobierno sube tasas y aspira pesos para contener el dólar: monitorean impacto en los precios
BUENOS AIRES.– El equipo económico nacional intensificó sus esfuerzos para frenar la escalada del dólar mediante una combinación de medidas que incluyeron la suba de tasas de interés, operaciones en el mercado de dólar futuro, colocación de letras del Tesoro y pases pasivos con los bancos. La estrategia tuvo como objetivo absorber pesos del mercado y reducir la presión cambiaria, en un contexto de creciente incertidumbre financiera.
El Ministerio de Economía y el Banco Central lograron una momentánea estabilización del tipo de cambio, con operaciones que —según consultoras privadas— evitaron, hasta ahora, un traslado masivo a precios.
Una de las herramientas clave fue la colocación de letras del Tesoro (Lecap) con tasas superiores a la inflación proyectada. La más corta, con vencimiento a 15 días, adjudicó una tasa efectiva del 3,31% mensual, mientras que otras alcanzaron el 2,9%, ambas por encima del ritmo inflacionario previsto.
Según la consultora PxQ, el BCRA intervino en tres frentes: contratos de dólar futuro, normativa de encajes bancarios y mercado abierto de títulos. “Desde el 11 de julio se observó al Central operando activamente en Lecap cortas y en futuros con vencimiento en julio y agosto”, indicaron.
También se reintrodujeron pases pasivos a un día, con tasas cercanas al 36%, una herramienta eliminada el año pasado con la desaparición de las Lefi. Esta reapertura de instrumentos fue interpretada como una señal del Banco Central de que prioriza el control de la tasa de interés frente a la expansión monetaria.
Por su parte, la consultora 1816 planteó que el propio Gobierno habría promovido la suba del tipo de cambio para mejorar la acumulación de reservas, en el marco de la negociación con el FMI por un desembolso de USD 2.000 millones. “Con semejante baja de tasas y compras del Tesoro arriba de $1.200, puede interpretarse que el Ejecutivo buscó deliberadamente un ajuste”, afirmaron.
La atención del mercado ahora está centrada en si esta devaluación moderada impactará en la inflación. Según EcoGo, en la segunda semana de julio los alimentos subieron un 0,5%, y se proyecta que la inflación mensual ronde el 1,7%, lo que implicaría un traslado limitado a precios, al menos por ahora.
El Gobierno busca evitar un salto inflacionario mientras negocia sostener la pax cambiaria sin vender reservas, apostando a la llegada de dólares del agro —que aún promedian USD 300 millones diarios— y a un manejo fino de las expectativas.
Sin embargo, los analistas advierten que la calma puede ser transitoria, y que cualquier nuevo shock externo o político podría reabrir la presión sobre el tipo de cambio y la inflación, en un contexto de ingresos reales aún deteriorados.
