La provisión de medicamentos en los centros públicos de atención primaria tendrá un nuevo marco nacional. El Ministerio de Salud derogó el vademécum aprobado en 2021 y lo sustituyó por un listado orientado a prevenir y tratar enfermedades vasculares, en consonancia con el Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030.
La modificación fue oficializada mediante la Resolución 1447/2026, firmada por Mario Lugones y publicada el 15 de octubre. Aunque la decisión modifica el esquema utilizado por Remediar, la norma no establece expresamente la eliminación del programa: dispone el reemplazo del listado y aclara que continúan vigentes otros instrumentos nacionales de provisión de medicamentos. Resolución 1447/2026
El nuevo esquema contempla seis principios activos: ácido acetilsalicílico, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina. En cambio, quedan fuera de este listado específico medicamentos como levotiroxina, metformina, amoxicilina, salbutamol, fluconazol y loratadina, además de los anticonceptivos.
Para las provincias, el cambio mantiene la responsabilidad de garantizar los medicamentos destinados a otras enfermedades. La resolución señala que el nuevo instrumento orientará las compras centralizadas y la distribución nacional, sin modificar las obligaciones de las jurisdicciones sobre la atención de su población. Por eso, la exclusión de una droga de esta nómina no permite afirmar, por sí sola, que desaparezca toda posibilidad de cobertura pública. Resolución 1447/2026
La cartera sanitaria fundamentó la decisión en el impacto de las enfermedades vasculares sobre la mortalidad y la demanda de atención. El plan que acompaña esta reorganización prevé mejorar la respuesta frente a infartos y accidentes cerebrovasculares, con protocolos de actuación, coordinación de derivaciones y pautas para reducir las demoras en los traslados y tratamientos.
También incorpora acciones vinculadas con insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular, miocardiopatías y pie diabético. Para la prevención de la muerte súbita, contempla ampliar los espacios cardioasistidos y desarrollar un registro de desfibriladores que permita conocer su ubicación y verificar su funcionamiento.
La estrategia incluye la detección y el tratamiento de factores de riesgo en adultos, junto con iniciativas de promoción de hábitos saludables entre niños y adolescentes. Además, plantea acuerdos con obras sociales, PAMI y empresas de medicina prepaga para coordinar criterios de atención y registro.
La actualización del listado no incorpora por sí misma una asignación presupuestaria adicional. El Ministerio la presentó como una reorganización de las prioridades nacionales para la adquisición y distribución de medicamentos.

