El Gobierno no reúne los votos para eliminar las PASO y la reforma sigue trabada en el Senado
La estrategia del Gobierno nacional para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) enfrenta un escenario adverso en el Senado. Pese a las negociaciones que mantiene la Casa Rosada con gobernadores y bloques dialoguistas, el oficialismo aún está lejos de conseguir la mayoría especial necesaria para aprobar la reforma.

El proyecto requiere mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso: al menos 37 votos en el Senado y 129 en Diputados. Sin embargo, las proyecciones parlamentarias indican que el oficialismo apenas superaría los 30 votos en la Cámara alta, una cifra insuficiente para avanzar con la iniciativa.
Desde el Gobierno reconocen que el respaldo de algunos gobernadores no garantiza el acompañamiento de los senadores de sus provincias. En las últimas semanas, varios legisladores comenzaron a expresar públicamente su rechazo a la eliminación de las PASO o plantearon que, como máximo, aceptarían una suspensión temporal del sistema.
Entre las principales resistencias aparecen sectores de la Unión Cívica Radical. El senador bonaerense Maximiliano Abad rechazó eliminar las primarias, mientras que en Mendoza el apoyo del gobernador Alfredo Cornejo al sistema hace prever que los senadores Mariana Juri y Rodolfo Suárez mantendrán esa postura.
En Santa Fe, los senadores Carolina Losada y Eduardo Galaretto también se pronunciaron a favor de sostener las PASO, al igual que otros representantes provinciales que manifestaron reparos a una reforma permanente del régimen electoral.
Dentro del bloque Provincias Unidas tampoco existe una posición unificada. Carlos «Camau» Espínola y Alejandra Vigo estarían dispuestos a acompañar únicamente una suspensión transitoria, al considerar que una modificación definitiva no debería responder a una coyuntura política.
En tanto, los tres senadores del PRO también rechazan la propuesta del Ejecutivo, mientras que otros legisladores mantienen su voto en reserva o lo condicionan a acuerdos políticos más amplios con el Gobierno.
Pese a este panorama, el oficialismo confía en sumar el respaldo de algunos representantes cercanos a gobernadores dialoguistas. Sin embargo, aun con esos apoyos, las estimaciones indican que seguiría lejos de alcanzar los 37 votos requeridos.
La reforma electoral forma parte de una negociación más amplia que incluye el tratamiento del Presupuesto 2027 y otras iniciativas económicas que el Gobierno pretende enviar al Congreso durante el segundo semestre.
Mientras continúan las conversaciones, la falta de consenso mantiene en suspenso uno de los principales proyectos políticos del Ejecutivo de cara al calendario electoral de 2027.
