El Gobierno cruzó a las cámaras industriales: “No pueden mirar para otro lado”
El Gobierno fueguino exige respuestas concretas al empresariado en medio de la crisis industrial
La relación entre el Gobierno de Tierra del Fuego y el sector empresarial atraviesa un momento de alta tensión. A través de un comunicado emitido el 2 de julio, la administración provincial criticó con dureza la falta de compromiso del empresariado frente a la difícil coyuntura que vive el régimen industrial fueguino, amenazado por la inminente implementación del segundo tramo del Decreto 333/2025.
Según expresaron desde el Ejecutivo provincial, las principales cámaras empresarias —AFARTE, UIF y CAFIN— se han mostrado ausentes en las instancias institucionales convocadas para buscar soluciones conjuntas. La ausencia de propuestas, la negativa a compartir información clave y el escaso involucramiento fueron señalados como señales preocupantes en un momento que requiere respuestas urgentes.
El documento, firmado por autoridades del Ministerio de Trabajo y Empleo junto con el Ministerio de Producción y Ambiente, cuestiona duramente lo que denomina una “actitud evasiva” por parte de varias firmas. La administración remarcó que no se ha recibido ninguna propuesta técnica que permita enfrentar de manera efectiva el impacto del decreto nacional sobre la economía local.
En ese contexto, el Gobierno provincial advirtió que el comportamiento empresarial no solo entorpece el diálogo, sino que pone en riesgo cualquier posibilidad de construir consensos que protejan la producción y el empleo. “La falta de colaboración obstruye el análisis integral de la cadena de valor y genera un desequilibrio en la mesa de trabajo”, afirmaron desde la Casa de Gobierno.
Además, la Provincia rechazó que se responsabilice al Estado fueguino por los efectos del Decreto 333, recordando que los tributos locales tienen una incidencia mínima en el precio final de los productos. Esa información, aseguraron, ha sido presentada de forma clara y respaldada con datos en cada una de las reuniones realizadas.
El Ejecutivo fueguino elevó el tono y exigió que en la próxima reunión el sector privado acuda con datos concretos, esquemas de costos claros y propuestas reales para sostener la producción y conservar los puestos laborales en la isla. “No hay lugar para la especulación ni para maniobras dilatorias. Lo que está en juego es el futuro de miles de familias”, subrayaron.
Finalmente, el comunicado concluye con una advertencia: el Gobierno no aceptará el silencio ni la inacción como respuesta. Se ratifica así la voluntad política de defender los intereses de la comunidad fueguina ante decisiones tomadas desde el ámbito nacional sin contemplar su impacto en el territorio.
La convocatoria a la próxima instancia de diálogo será determinante para evaluar si el sector empresario asume finalmente un rol activo en la búsqueda de soluciones, o si persiste el distanciamiento que ha marcado hasta ahora la discusión.
