El Gobierno crea un sistema especial para coordinar todas las acciones vinculadas con Malvinas

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El Gobierno nacional decidió centralizar en la Cancillería la coordinación de las actuaciones de los organismos estatales que puedan tener consecuencias sobre la política exterior argentina y, particularmente, sobre el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

La nueva estructura fue denominada Sistema de Articulación de la Política Exterior y tendrá como misión evitar que decisiones adoptadas desde diferentes áreas del Estado entren en contradicción con la estrategia internacional del país. El mecanismo abarcará aspectos diplomáticos, políticos y jurídicos relacionados con los intereses argentinos.

La decisión fue anunciada este jueves por la Oficina del Presidente y coloca al Ministerio de Relaciones Exteriores como organismo encargado de ordenar el intercambio de información, brindar asesoramiento y coordinar aquellas iniciativas estatales que tengan incidencia internacional.

Malvinas tendrá un lugar central dentro del nuevo esquema

Aunque el sistema tendrá alcance sobre la política exterior en general, el Gobierno puso especial énfasis en las acciones relacionadas con los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, además de sus espacios marítimos e insulares correspondientes.

El objetivo será que las actuaciones impulsadas desde diferentes organismos mantengan una misma línea y resulten, según la definición oficial, “coherentes, compatibles y uniformes” con los criterios establecidos para la política exterior argentina.

La administración de Javier Milei argumentó que avanzar hacia la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía requiere una estrategia estatal que no quede limitada únicamente a la actividad diplomática, sino que articule también herramientas políticas y jurídicas.

Buscan sostener una posición “firme y coherente en el tiempo”

Uno de los fundamentos de la nueva estructura es garantizar continuidad en las acciones vinculadas con Malvinas, independientemente del organismo estatal que deba intervenir ante una determinada situación.

Desde el Ejecutivo consideran que la coordinación permitirá mantener una posición “firme y coherente en el tiempo”, además de reforzar las presentaciones y reclamos argentinos en el plano internacional.

El sistema también apunta a que la Cancillería pueda intervenir preventivamente cuando una medida adoptada desde otra dependencia estatal tenga posibilidades de repercutir sobre las relaciones exteriores o sobre los intereses internacionales del país.

El Gobierno reafirmó el reclamo de soberanía

Al anunciar la medida, la Casa Rosada ratificó su “compromiso irrenunciable” con la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía argentina sobre los territorios ocupados por el Reino Unido.

La decisión adquiere especial relevancia en momentos en que la cuestión Malvinas volvió a concentrar atención por las actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur y las diferentes acciones diplomáticas y judiciales impulsadas desde Argentina.

El Gobierno Nacional continuará articulando todos los medios disponibles para fortalecer el accionar coordinado de sus organismos para defender nuestra soberanía”, concluyó el comunicado difundido por la Oficina del Presidente y firmado por Javier Milei.

Con el nuevo esquema, la Cancillería pasará a ocupar un papel articulador frente a las decisiones de organismos nacionales que puedan repercutir sobre Malvinas, con la intención de evitar posiciones dispersas y sostener una estrategia común del Estado argentino frente al Reino Unido y ante la comunidad internacional.