El Gobierno busca desregular los planes de ahorro para vehículos y reducir los controles estatales
El Gobierno nacional impulsa un proyecto de ley que propone una amplia desregulación de distintas actividades económicas y comerciales. Entre los cambios previstos se encuentra la modificación del régimen que regula los planes de ahorro para la compra de automóviles y motocicletas, lo que implicaría una reducción de los controles estatales sobre este sistema.

La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, será enviada al Congreso y plantea derogar el Decreto N.º 142.277 de 1943, norma que actualmente establece las condiciones para el funcionamiento de las empresas dedicadas a la capitalización y ahorro con fines determinados.
En la actualidad, los planes de ahorro están bajo la supervisión de la Inspección General de Justicia (IGJ), a través del Departamento Federal del Ahorro, organismo encargado de controlar la solvencia de las administradoras y el cumplimiento de los compromisos asumidos con los suscriptores.
De aprobarse el proyecto, los contratos de planes de ahorro pasarían a regirse únicamente por el Código Civil y Comercial y la Ley de Defensa del Consumidor, eliminando el régimen específico que hoy regula la actividad.
Menor intervención estatal
Según el Gobierno, la medida busca simplificar el funcionamiento del sistema y reducir regulaciones. Sin embargo, referentes del sector advierten que la iniciativa disminuiría las herramientas del Estado para controlar aspectos como los plazos de entrega de los vehículos, los costos de adjudicación, el manejo de los fondos aportados por los ahorristas y las condiciones comerciales de las administradoras.
Desde empresas vinculadas al sistema señalaron que, aunque actualmente existen conflictos e incumplimientos, la normativa vigente establece obligaciones concretas para las administradoras y brinda un marco de protección para los suscriptores.
Uno de los cuestionamientos es que, sin ese control específico, cualquier sociedad podría ofrecer planes de ahorro, quedando los consumidores con la posibilidad de reclamar únicamente cuando el incumplimiento ya se hubiera producido.
«Sin control, cualquier empresa, incluso una SAS, podrá crear un plan de ahorro y, si cuando llega el momento de entregar una unidad no lo hace, será tarde porque el ahorrista ya habrá pagado», advirtieron desde una administradora del sector.
Un mercado en expansión
El debate se produce en un contexto de crecimiento del sistema de planes de ahorro, utilizado actualmente para aproximadamente tres de cada diez vehículos patentados en el país, y con la incorporación de nuevas marcas, principalmente de origen chino, que comenzaron a comercializar automóviles híbridos y eléctricos mediante esta modalidad.
Especialistas del sector sostienen que las terminales con mayor volumen de ventas podrían adaptarse sin mayores dificultades al nuevo esquema, mientras que las marcas con menor presencia podrían enfrentar inconvenientes para conformar grupos de ahorristas y sostener la operatoria.
El proyecto aún no fue tratado por el Congreso, por lo que los cambios propuestos deberán atravesar el debate legislativo antes de una eventual entrada en vigencia.

