El “Forrest Gump chileno” corrió en Río Grande con un mensaje de inclusión y respeto

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Una particular jornada deportiva se vivió este sábado en Río Grande con la presencia del atleta chileno conocido como el “Forrest Gump chileno”, quien llegó a la ciudad para compartir una corrida con deportistas locales y transmitir un mensaje centrado en la inclusión, la empatía y el respeto por las diferencias.

La actividad tuvo como punto de encuentro el Parque de los 100 Años y convocó a corredores, familias y vecinos que acompañaron al atleta durante su paso por la ciudad. Su visita había sido proyectada desde hacía tiempo y finalmente pudo concretarse con el acompañamiento de Atletismo Río Grande y la Municipalidad de Porvenir.

“Al final llegué, costó pero llegué. Tenía ganas de venir desde el año pasado”, expresó el corredor, quien agradeció especialmente a quienes colaboraron para organizar su llegada a suelo fueguino argentino.

Detrás de la imagen inspirada en el recordado personaje interpretado por Tom Hanks existe una propuesta que trasciende ampliamente lo deportivo. El atleta explicó que utiliza su caracterización para llamar la atención y, a partir de allí, instalar una reflexión sobre aquellas personas que muchas veces deben enfrentar discriminación, prejuicios o dificultades para ser aceptadas.

“La intención primera es compartir con todos ustedes, difundir un mensaje de inclusión, de empatía y de respeto”, afirmó.

Uno de los ejes principales de su iniciativa está relacionado con las personas autistas y sus familias. El corredor sostuvo que busca demostrar, a través del deporte, que las condiciones del neurodesarrollo no deben transformarse en barreras para alcanzar objetivos personales.

“Decirle a las personas, a las familias, al chico autista y al autista propiamente tal que se puede salir adelante. Ojalá tengamos un poco más de comprensión de la sociedad”, manifestó.

Para el atleta, cada persona cuenta con capacidades, fortalezas y talentos diferentes, por lo que consideró fundamental evitar que esas particularidades sean utilizadas como motivo de exclusión. En ese camino destacó dos herramientas que, aseguró, resultaron fundamentales en su propia experiencia: “constancia y perseverancia”.

El running como espacio de encuentro

Durante su paso por Río Grande también resaltó el carácter inclusivo del atletismo y particularmente del running, una disciplina en la que pueden compartir un mismo recorrido personas con diferentes edades, realidades sociales, condiciones físicas y características del neurodesarrollo.

“Cada uno en pos de dos, cinco o diez kilómetros, el tiempo que sea, pero sentirse capaces y sentir que el resto también es capaz”, señaló.

Según explicó, el objetivo no necesariamente debe ser conseguir una marca deportiva o alcanzar determinada posición, sino animarse a participar, establecer una meta personal y compartirla con otras personas.

En ese sentido, su presencia caracterizado como Forrest Gump busca convertirse en una forma diferente de comunicar que no existe una única manera de ser, expresarse o perseguir los propios sueños.

Un llamado contra el bullying y la discriminación

El corredor también expresó preocupación por situaciones de violencia, hostigamiento y discriminación que todavía atraviesan niños y adolescentes, particularmente dentro de los establecimientos educativos.

“Vemos temas de bullying, de agresión, de violencia escolar, especialmente a los chicos autistas y escolares en general. Muchas personas y niños tienen vergüenza de ser quienes son”, advirtió.

Ante esa realidad, sostuvo que resulta necesario construir ámbitos donde las diferencias puedan ser respetadas y donde ninguna persona tenga que ocultar quién es por temor a las burlas o al rechazo.

“Es un mensaje también cuando ven a alguien tan distinto en la calle, de no tener vergüenza de seguir sus sueños, de representar lo que ustedes quieran hacer, pero siempre respetando al prójimo”, expresó.

Asimismo, consideró que la discriminación no es exclusiva de una ciudad o de un país, sino una problemática social que atraviesa distintas comunidades. Desde ese lugar, entiende que cada acción destinada a promover mayor comprensión puede resultar valiosa.

“Es un pequeño grano de arena que la gente me vea en la calle y diga ‘se puede’. Podemos considerar al resto, podemos tomarlo en cuenta, podemos comprenderlo”, aseguró.

Más de dos décadas vinculadas al atletismo

El deportista lleva más de 20 años relacionado con el atletismo, aunque hace aproximadamente cuatro años y medio comenzó a correr caracterizado como Forrest Gump.

Desde entonces, su imagen se volvió fácilmente reconocible en diferentes competencias y encuentros. Incluso su cabello y su barba son naturales y forman parte de una apariencia que fue construyendo mientras desarrollaba esta propuesta deportiva y social.

Su paso por Río Grande representó además una nueva escala dentro de un recorrido que pretende seguir ampliando hacia distintas ciudades de Argentina.

Antes de despedirse, agradeció el recibimiento de los fueguinos y expresó su intención de regresar y continuar llevando su iniciativa hacia otros puntos del país.

“Saludos al hermano pueblo argentino. Espero que este sea el inicio de mi recorrido por Argentina”, concluyó.