El dólar cayó con fuerza en Chile y achicó el poder de compra de los fueguinos
La baja de la divisa estadounidense fortaleció al peso chileno y encareció las compras y el turismo para los fueguinos que viajan al país vecino, especialmente en plena temporada de verano.

La fuerte caída del dólar en Chile modificó el escenario cambiario para los fueguinos que cruzan la frontera con fines turísticos o comerciales. La divisa estadounidense alcanzó su valor más bajo en los últimos meses, lo que impulsó una apreciación del peso chileno y redujo el poder adquisitivo de quienes llegan desde Argentina.
Este nuevo contexto impacta de lleno en los habitantes de Tierra del Fuego, que históricamente encuentran en Chile una alternativa atractiva para realizar compras, vacacionar o aprovechar mejores precios en determinados productos. Con el dólar en torno a los 918 pesos chilenos, el nivel más bajo desde marzo, los costos en el país vecino resultan ahora más elevados en términos reales.
Para los argentinos, y en particular para los fueguinos, el efecto es inmediato: cada peso argentino rinde menos al momento del cambio. Actualmente, obtener 1.000 pesos chilenos requiere alrededor de $1.621 argentinos, una cifra superior a la de semanas atrás, lo que obliga a recalcular presupuestos y gastos.
La apreciación del peso chileno encarece consumos habituales como gastronomía, alojamiento, indumentaria y electrónica, rubros que suelen concentrar gran parte del gasto de los turistas fueguinos. Si bien Chile continúa siendo un destino elegido, la ventaja cambiaria que impulsaba el turismo de compras se redujo considerablemente.
Entre los factores que explican la caída del dólar en Chile se destaca el buen desempeño del cobre, principal producto de exportación del país, que alcanzó valores récord en los mercados internacionales. A esto se suma un contexto global marcado por un dólar más débil, ante expectativas de eventuales bajas en las tasas de interés de Estados Unidos.
Pese a este escenario menos favorable, el flujo de fueguinos hacia Chile se mantiene, impulsado por la cercanía geográfica y la costumbre de cruzar la frontera. Sin embargo, el nuevo equilibrio cambiario obliga a una mayor planificación y a evaluar con mayor cuidado qué conviene comprar o gastar durante el viaje.
