El celular al volante: una epidemia silenciosa en Río Grande
El uso del celular mientras se conduce se ha convertido en una de las principales causas de accidentes de tránsito en Río Grande. Según datos proporcionados por el intendente Martín Perez, más del 65% de los siniestros ocurridos en lo que va del año están relacionados con esta distracción. Esta alarmante cifra pone de manifiesto una problemática que requiere atención urgente.
Concientización y educación vial como prioridades
El secretario de Gestión Ciudadana, Dr. Gonzalo Ferro, destacó que para abordar esta situación se han planteado dos estrategias clave. En primer lugar, fortalecer la presencia de inspectores de tránsito en las calles, con el objetivo de prevenir incidentes y garantizar mayor seguridad. Actualmente, la Dirección de Tránsito cuenta con aproximadamente 150 inspectores, distribuidos en tres turnos, un número que, según Ferro, es adecuado para la demanda actual.
La segunda estrategia apunta a la educación vial, a través de una campaña integral que involucrará a instituciones educativas, civiles y sociales. Esta iniciativa buscará sensibilizar a los conductores sobre los riesgos de utilizar el celular al volante, además de fomentar hábitos responsables al conducir.
Inversiones en seguridad vial
En el marco del presupuesto municipal, se han destinado recursos adicionales para la Dirección de Tránsito. Estos fondos estarán dirigidos a la instalación de reductores de velocidad, señalización, semáforos y otras herramientas que contribuyan a la seguridad vial. Asimismo, se reforzará la campaña de concientización, entendiendo que el cambio de hábito es esencial para reducir los índices de accidentes.
Un problema cultural más allá de la infraestructura
Durante una entrevista radial en el programa Un Gran Día, el intendente Martín Perez enfatizó que la solución no radica únicamente en instalar más reductores de velocidad, sino en un cambio de conducta por parte de los ciudadanos. “No podemos poner una loma de burro en cada esquina; debemos comprometernos a ser responsables como conductores y a usar las calles de manera segura”, expresó.
Un desafío compartido
El Municipio apuesta a generar un cambio cultural que trascienda las medidas técnicas. Tanto las autoridades como la ciudadanía tienen un rol fundamental en la construcción de una ciudad más segura, donde el respeto por las normas de tránsito y la responsabilidad sean prioridades al volante.
