El Banco Mundial cuestionó el costo fiscal del régimen industrial de Tierra del Fuego
Un informe del organismo internacional advirtió que el sistema implica un alto gasto para el Estado y presenta problemas estructurales que limitan su efectividad.

El Banco Mundial puso bajo la lupa el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego y advirtió sobre su elevado costo fiscal, en el marco de un informe en el que analizó distintas políticas productivas en América Latina.
Según el organismo, el esquema vigente en la provincia representa un gasto significativo para el Estado nacional, estimado en más de 1.000 millones de dólares anuales, sin que se traduzca en mejoras sustanciales en productividad o desarrollo tecnológico.
En ese sentido, el informe señala que el régimen es “ampliamente considerado como un caso de política industrial fallida”, debido a problemas en su diseño y a incentivos que no lograron cumplir con los objetivos originales.
El sistema fue creado en la década del 70 con el objetivo de fomentar la población y el empleo en la isla mediante beneficios fiscales y ventajas comerciales. Sin embargo, el Banco Mundial sostiene que la estructura de incentivos terminó generando efectos no deseados.
Entre las principales críticas, el organismo menciona que las exenciones impositivas y arancelarias otorgan ventajas de costos que no necesariamente se traducen en mayor innovación o valor agregado local, sino que en muchos casos favorecen esquemas productivos con bajo desarrollo tecnológico.
Además, advierte que la falta de límites temporales claros o mecanismos de revisión —como cláusulas de caducidad— puede generar dependencia del Estado y dificultar la reconversión del sistema productivo.
El informe también plantea que muchas de las empresas radicadas bajo este régimen se sostienen principalmente gracias a transferencias fiscales, más que por mejoras en su competitividad o capacidad tecnológica.
