El Banco Central no considera prioritario eliminar el cepo para las empresas
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguró que el Gobierno no tiene como prioridad levantar las restricciones cambiarias que todavía rigen para las empresas y admitió que el esquema actual “podría quedar así” durante un tiempo prolongado.

Las declaraciones fueron realizadas en medio del debate sobre la continuidad del cepo cambiario para personas jurídicas, luego de que en abril de 2025 se liberara parcialmente el acceso al mercado cambiario para personas físicas.
Según explicó Bausili, desde el Banco Central consideran que las restricciones vigentes para empresas no representan actualmente un problema central para el funcionamiento de la economía ni para el comercio exterior. En ese sentido, sostuvo que el sistema actual viene operando de manera “ordenada” y descartó que exista apuro por avanzar hacia una liberación total del mercado cambiario para compañías.
El titular del BCRA remarcó además que el esquema implementado permite mantener cierto control sobre la demanda de divisas y preservar reservas internacionales, uno de los principales objetivos del equipo económico encabezado por Luis Caputo.
Actualmente, las empresas continúan sujetas a distintas regulaciones para acceder al dólar oficial, especialmente en operaciones vinculadas al giro de dividendos, pagos financieros y acceso al mercado para cancelar deudas previas. Sin embargo, desde comienzos de 2026 el Gobierno habilitó parcialmente el envío de utilidades generadas desde enero de este año y mantuvo mecanismos específicos, como los bonos Bopreal, para resolver obligaciones acumuladas anteriores.
Las declaraciones de Bausili también aparecen en medio de crecientes pedidos de economistas y sectores empresarios para avanzar hacia una eliminación completa del cepo. Algunos analistas sostienen que las restricciones restantes funcionan como un freno para nuevas inversiones y complican la normalización financiera del país.
A pesar de esas presiones, desde el Gobierno insisten en que cualquier flexibilización adicional dependerá de la evolución de las reservas, la estabilidad cambiaria y el contexto internacional, evitando repetir procesos de apertura abrupta como los registrados en otras etapas económicas argentinas.
