Economía

El acceso al crédito sigue limitado pese a la estabilidad económica, advirtió un economista

El economista Sebastián Menescaldi aseguró que, pese a la desaceleración de la inflación y la estabilidad macroeconómica que destaca el Gobierno nacional, el crédito aún no logra expandirse de manera significativa entre las familias y las empresas debido al alto nivel de morosidad registrado en los últimos años.

Según explicó, el principal obstáculo no es la falta de recursos en el sistema financiero, sino el cambio en el perfil de quienes califican para acceder a un préstamo. «Los bancos todavía siguen teniendo miedo a quién le dan crédito», sostuvo.

Menescaldi señaló que una parte importante de quienes solicitaron financiamiento durante los últimos 24 meses presentó dificultades para cumplir con sus obligaciones. «De cada 100 personas que iban a pedir un crédito, alrededor de 55 no tuvieron ningún problema crediticio. Hay 45 que algún tipo de problema tuvieron», indicó.

Esa situación, explicó, obliga a las entidades financieras a ser mucho más selectivas al momento de otorgar préstamos, mientras muchas familias aún no recuperan plenamente su capacidad de pago debido al deterioro de los ingresos.

El economista sostuvo además que el circuito financiero todavía no logra trasladar la mayor liquidez del sistema hacia el sector privado. En ese sentido, afirmó que buena parte de los recursos disponibles terminaron financiando al Estado ante la falta de demandantes que reunieran las condiciones necesarias para acceder al crédito.

En el caso de las empresas, agregó que aquellas con mayor respaldo suelen optar por endeudarse en dólares debido a las mejores condiciones financieras, mientras que muchas de las que necesitan préstamos en pesos no alcanzan los requisitos exigidos por los bancos.

Respecto del crédito hipotecario, Menescaldi consideró que su recuperación dependerá de la construcción de un sistema de financiamiento de largo plazo. Explicó que actualmente los bancos no cuentan con una estructura de fondeo adecuada para otorgar préstamos a varios años, por lo que será necesario desarrollar mecanismos específicos con participación pública o privada.

«Se puede llegar a armar, pero es una política de largo plazo, no de corto plazo», afirmó.

Por último, estimó que la inflación de junio podría ubicarse por debajo del 2%, aunque advirtió que uno de los principales desafíos será lograr que la recuperación del consumo no vuelva a generar presiones sobre los precios. En ese contexto, sostuvo que la gran incógnita continúa siendo cuándo la mejora de las variables macroeconómicas comenzará a reflejarse en un mayor acceso al crédito para las familias y las empresas.

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