El 62% del ajuste fiscal de las provincias respondió a decisiones propias, según un informe
Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) reveló que la mayor parte del ajuste fiscal aplicado por las provincias en los últimos tres años fue resultado de decisiones adoptadas por los propios gobiernos provinciales y no exclusivamente del recorte de fondos nacionales.

De acuerdo con el estudio, el 38% de la reducción del gasto entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026 estuvo vinculada a la caída de las transferencias discrecionales del Gobierno nacional, mientras que el 62% restante respondió a medidas implementadas por las provincias, aunque también influidas por la disminución de otros ingresos.
El mayor ajuste se produjo durante 2024. En el primer trimestre de ese año, el gasto provincial cayó un 24% en términos reales respecto del mismo período de 2023. Posteriormente comenzó una recuperación: en el primer trimestre de 2025 el gasto aumentó un 16% interanual y en igual período de 2026 el crecimiento fue del 2%.
El informe señala que, desde 2024, la Nación redujo en un 66% las transferencias discrecionales destinadas a las provincias, tanto para gastos corrientes como de capital. Esa baja representó una disminución equivalente a 1,7 billones de pesos a valores de junio de 2026.
Como el gasto total de las provincias se redujo en 4,4 billones de pesos durante el mismo período, el IERAL concluye que poco más de un tercio del ajuste fue consecuencia directa del recorte nacional y casi dos tercios obedecieron a decisiones fiscales provinciales.
El análisis también muestra diferencias según el tipo de gasto. En el gasto corriente, el 51% del ajuste respondió a decisiones de las provincias, mientras que en la inversión esa proporción ascendió al 74%.
En términos comparativos, entre el primer trimestre de 2023 y el de 2026 el gasto total de la Nación cayó un 32% en términos reales, mientras que el gasto provincial disminuyó un 10%.
Por otra parte, un informe de Politikon Chaco indicó que el conjunto de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cerró el primer trimestre de 2026 con un superávit financiero equivalente al 0,1% del Producto Bruto Interno (PBI), el más bajo para un primer trimestre desde 2012.
Si bien las jurisdicciones mantuvieron resultados fiscales positivos, el margen se redujo considerablemente. Los ingresos provinciales cayeron un 3,1% en términos reales respecto del año anterior, mientras que el gasto aumentó un 2,1%, lo que deterioró el equilibrio de las cuentas públicas.
En ese contexto, el resultado primario representó el 4,9% de los ingresos totales y el financiero el 2,4%, muy por debajo de los registros del primer trimestre de 2025, cuando habían alcanzado el 9,3% y el 7,4%, respectivamente.
Según el informe, estos datos reflejan un marcado debilitamiento de la situación fiscal de las provincias, incluso en un período del año que históricamente suele mostrar mayor holgura financiera.

