Diputados desoyó los vetos de Milei y garantizó fondos para el Garrahan y las universidades
En una jornada legislativa cargada de tensión política, la Cámara de Diputados volvió a dejar en evidencia la debilidad del oficialismo. Con una amplia mayoría, la oposición rechazó los vetos presidenciales a la ley de emergencia en pediatría y al financiamiento universitario. Ahora, la discusión pasará al Senado, donde todo indica que se repetirá el mismo resultado.
La votación mostró un escenario adverso para el presidente Javier Milei: la ley que otorga recursos extraordinarios al Hospital Garrahan y a otros centros pediátricos obtuvo 181 votos afirmativos, 60 negativos y una abstención. Por su parte, la insistencia en la ley que actualiza el presupuesto universitario cosechó 174 apoyos, 67 rechazos y dos abstenciones. Ambas normas también contemplan la reapertura de paritarias y una actualización salarial vinculada a la inflación.
Más allá de los números, la sesión reflejó un quiebre en la estrategia del Gobierno. Durante los días previos, la Casa Rosada había intentado sumar respaldos con la entrega de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por 12.500 millones de pesos a varias provincias, con Misiones como principal beneficiaria. Sin embargo, esos gestos no se tradujeron en votos dentro del recinto.
La sorpresa mayor provino justamente de los cuatro diputados misioneros de Innovación Federal, quienes respondieron directamente al gobernador Hugo Passalacqua y al líder provincial Carlos Rovira. A pesar de los fondos recibidos, decidieron acompañar la postura de la oposición y se pronunciaron contra los vetos.
También se destacó el voto negativo de los ex libertarios agrupados en el bloque “Coherencia” —Marcela Pagano, Carlos D’Alessandro, Gerardo González y Lourdes Arrieta—, quienes se apartaron del oficialismo con fuertes críticas a Karina Milei y Martín Menem. D’Alessandro justificó su cambio de posición con un mensaje contundente: “Votar en contra del Garrahan es votar en contra del equilibrio moral”.
En tanto, otros aliados históricos del Gobierno también se desmarcaron. Diputados de Mendoza, Chubut y Río Negro optaron por acompañar la insistencia de la oposición, incluso a contramano de lo esperado por los gobernadores de esas provincias. La ausencia de figuras cercanas al oficialismo, como Francisco Morchio y Gerardo Cipolini, terminó de desnudar la fragilidad del bloque libertario.
La diputada del PRO Silvia Lospennato, que en la media sanción se había mostrado distante, cambió de posición y votó a favor de sostener las leyes vetadas. Desde su banca, aclaró: “Estas normas no son la solución definitiva, pero ayudan a enfrentar un déficit de gestión que hoy no puede negarse”.
La jornada estuvo acompañada por una multitudinaria movilización en las afueras del Congreso. Organizaciones sociales, sindicatos, estudiantes y familias reclamaron en defensa de la salud pública y de la universidad gratuita, reforzando la presión política sobre los legisladores.
El traspié no solo implica la pérdida de dos iniciativas clave para el Ejecutivo, sino que también expone las dificultades del presidente Milei para mantener cohesionado su espacio y asegurar respaldos de los gobernadores que fueron aliados estratégicos durante el inicio de su mandato.
