DIPUTADOS APROBÓ LA REFORMA LABORAL Y AVANZA UN NUEVO ESQUEMA DE CONTRATACIÓN, DESPIDOS Y RELACIONES DE TRABAJO
BUENOS AIRES.– La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, una iniciativa que introduce modificaciones estructurales en el régimen de contratación, indemnizaciones, organización sindical y condiciones de trabajo en Argentina. Tras su aprobación en la Cámara baja, el texto avanzó rápidamente en el Senado, donde ya obtuvo dictamen favorable en comisiones y quedó encaminado hacia su tratamiento definitivo.

La reforma constituye uno de los cambios más profundos en materia laboral de las últimas décadas y apunta, según el Ejecutivo, a modernizar el mercado de trabajo, reducir la litigiosidad judicial y promover la generación de empleo formal.
Entre los aspectos centrales, la normativa modifica el cálculo de las indemnizaciones por despido. A partir de su eventual entrada en vigencia, determinados conceptos salariales como aguinaldo, vacaciones, premios o propinas dejarán de integrar la base indemnizatoria. Además, se establece un tope equivalente a tres veces el salario promedio mensual del convenio colectivo correspondiente a cada actividad.
El nuevo esquema también contempla que las indemnizaciones se actualicen por inflación con un adicional anual del 3%, mientras que las empresas podrán cancelar eventuales sentencias judiciales en cuotas: hasta seis pagos mensuales en el caso de grandes compañías y hasta doce para pequeñas y medianas empresas.
Uno de los puntos más novedosos es la creación de los denominados Fondos de Asistencia Laboral (FAL), mecanismos financiados mediante aportes empresariales obligatorios destinados a cubrir futuras desvinculaciones laborales. Las grandes empresas deberán aportar el 1% de sus contribuciones patronales, mientras que las pymes destinarán el 2,5%, bajo supervisión de la Comisión Nacional de Valores.
En materia de organización del trabajo, la reforma habilita jornadas laborales de hasta 12 horas diarias, siempre que exista un descanso mínimo de 12 horas entre turnos y acuerdos de compensación mediante bancos de horas o francos compensatorios.
Asimismo, el proyecto introduce cambios en el derecho de huelga al establecer niveles mínimos obligatorios de funcionamiento durante medidas de fuerza. La educación fue incorporada dentro de los servicios esenciales, por lo que deberá garantizar al menos el 75% de su operatividad, mientras que las fuerzas de seguridad deberán mantener prestación total.
El texto también incluye un programa de regularización laboral que prevé la condonación de hasta el 70% de las deudas por aportes previsionales no abonados, con el objetivo de incentivar el blanqueo de trabajadores no registrados.
Otro capítulo relevante regula nuevas modalidades laborales vinculadas a plataformas digitales, creando la figura del “trabajador independiente” para repartidores de aplicaciones, estableciendo que este vínculo no configura relación laboral tradicional.
En paralelo, la normativa habilita mayor flexibilidad en el otorgamiento de vacaciones, permitiendo su fraccionamiento en períodos mínimos de siete días mediante acuerdo entre empleador y trabajador, además de autorizar el pago de salarios en distintas modalidades, incluyendo moneda extranjera, especie o sistemas variables ligados a productividad.
El proyecto también avanza en la derogación de diversos estatutos profesionales históricos y establece la finalización del régimen del periodista profesional hacia el año 2027, uno de los puntos que generó mayor debate durante el tratamiento parlamentario.
Con media sanción ya obtenida y dictamen favorable en el Senado, el oficialismo busca concretar la aprobación definitiva en los próximos días, en un contexto político atravesado por fuertes discusiones sindicales, empresariales y legislativas sobre el alcance real de la reforma y su impacto en el mundo del trabajo.
