Una fuerte controversia se desató en Chile luego de que el diputado Javier Olivares Avendaño utilizara la denominación británica del archipiélago y afirmara que las Islas Malvinas pertenecen al Reino Unido. La declaración se produjo durante una reunión de la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados.
El legislador del Partido de la Gente defendía la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes cuando estableció una comparación que generó rechazo y repercusiones políticas. “Así como las Falklands son inglesas, el Estrecho de Magallanes es chileno”, manifestó al solicitar el envío de un oficio al canciller Francisco Pérez Mackenna.
Olivares Avendaño, integrante de la Comisión de Defensa Nacional y presidente de la comisión encargada de controlar el Sistema de Inteligencia del Estado, posteriormente ratificó su postura. “Mi publicación fue muy clara y no necesita demasiadas interpretaciones. Si vamos a hablar de soberanía, hablemos con claridad y con los mismos estándares para todos”, declaró a Infobae.
Sus palabras adquirieron una mayor dimensión porque fueron pronunciadas pocos días después de que el presidente chileno, José Antonio Kast, reafirmara ante Javier Milei el respaldo de su Gobierno a los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Durante la reunión bilateral realizada el 3 de septiembre en Santiago, ambos mandatarios habían intentado cerrar la tensión generada alrededor del Estrecho de Magallanes. Chile también había reiterado su histórica posición favorable al reclamo argentino y la necesidad de retomar las negociaciones entre Buenos Aires y Londres para alcanzar una solución pacífica.
El cruce diplomático se había originado a fines de agosto, luego de las declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, sobre el extremo austral y la zona de Magallanes. La Cancillería chilena respondió con una protesta formal y reivindicó los tratados bilaterales que reconocen la soberanía de su país sobre el paso marítimo.
Más tarde, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, se comunicó con su par chileno para aclarar que la Argentina no mantiene ningún cuestionamiento sobre la soberanía de Chile en el estrecho. Desde el Gobierno nacional atribuyeron las expresiones del jefe militar a una confusión y buscaron desactivar el conflicto.
Sin embargo, la afirmación de Olivares Avendaño volvió a introducir tensión en la relación bilateral y contradijo públicamente la postura oficial sostenida por Chile frente a la Cuestión Malvinas.

