Despidos Masivos en el Comercio Fueguino: Una Señal Alarma para el Sector
Durante el año 2024, la actividad comercial en Tierra del Fuego se vio seriamente afectada por una recesión económica que repercutió en el empleo, la estabilidad de los comercios y la calidad de las contrataciones laborales. Uno de los signos más alarmantes ha sido el aumento sostenido en el número de despidos, un indicador que, según especialistas, no se registraba con semejante gravedad desde el año 2001.
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio, Daniel Rivarola, señaló que durante este período se contabilizaron 384 desvinculaciones, reflejo directo del clima económico nacional y de las dificultades de las empresas para adaptarse a las nuevas condiciones de mercado. La contracción en las ventas, el impacto de los tarifazos y los elevados costos fijos han obligado a muchos comerciantes a tomar medidas drásticas para cubrir gastos, entre ellas la reducción de personal.
La situación se torna más compleja si se considera la escalada de la inflación y el rezago que experimentan los reajustes salariales. A pesar de las actualizaciones bimestrales en los haberes, estas no han logrado equiparar el incremento del costo de vida, elevando la presión sobre comercios que ya enfrentan márgenes de ganancia muy acotados. Ante este escenario, numerosos locales han optado por cerrar sus puertas o trasladarse a zonas más alejadas del centro, aprovechando las redes sociales para mantener contacto con su clientela mientras disminuyen costos de alquiler.
Por otro lado, Rivarola advirtió que, en ciudades como Tolhuin, los relevamientos han revelado un aumento considerable del empleo no registrado. Esta práctica irregular se evidenció, por ejemplo, cuando las fechas de ingreso de los trabajadores coincidían sospechosamente con la visita de las inspecciones laborales. El dirigente gremial subrayó que estas circunstancias no solo representan una falta de derechos para los empleados, sino también un grave riesgo económico para los comercios, dado que un accidente laboral podría acarrear enormes perjuicios legales y financieros si el personal no está correctamente asentado.
Aunque el panorama es adverso, el cierre del año trae algunas esperanzas de alivio temporal. La inminencia de las fiestas de fin de año y el empuje de las compras navideñas suelen generar una demanda estacional que, en algunos casos, permite la recontratación de personal, al menos por un período acotado. Sin embargo, Rivarola enfatizó que la preocupación por el incremento del trabajo en negro persiste, así como la necesidad de que se adopten políticas y medidas que alivien la situación comercial y laboral en la provincia.
