Denunció que fue golpeado durante una hora, asaltado y obligado a grabar un video bajo amenazas
Un joven de 24 años denunció haber sido víctima de una brutal agresión durante la madrugada del sábado en Río Grande. Leonardo Herrera aseguró que fue interceptado por dos hombres mientras esperaba un vehículo solicitado a través de una aplicación de transporte, quienes lo golpearon, le robaron pertenencias y lo obligaron a grabar un video autoincriminatorio bajo amenazas.

El hecho ocurrió alrededor de las 6:40 en la zona de Perón y 9 de Julio. Según relató la víctima, los agresores se acercaron inicialmente con la intención de venderle unas zapatillas, pero la situación se tornó violenta cuando le impidieron subir al vehículo que lo había pasado a buscar.
Herrera sostuvo que fue llevado por la fuerza hacia inmediaciones de calle Antuna, donde comenzó a ser golpeado. Además, cuestionó la actitud del conductor del vehículo, al asegurar que presenció parte de lo ocurrido y se retiró del lugar sin intervenir. El joven adelantó que solicitará que sea citado como testigo en la causa.
De acuerdo con su denuncia, los atacantes insistían en acusarlo de comercializar estupefacientes y le exigían que les entregara droga. Ante su negativa, comenzaron a revisarlo violentamente y luego lo agredieron físicamente.
La víctima afirmó que recibió golpes de puño, patadas y ataques con hierros y escombros, además de amenazas constantes. También aseguró que fue obligado a grabar un video en el que debía admitir falsamente que vendía drogas.
Durante el episodio, los agresores le habrían robado el teléfono celular y lo forzaron a realizar transferencias bancarias desde sus cuentas. Según relató, los hombres manipularon el dispositivo mientras lo mantenían retenido.
Como consecuencia de la agresión, Herrera sufrió fractura del pómulo derecho, una fractura en un dedo de la mano derecha, además de hematomas y heridas cortantes en distintas partes del cuerpo. Tras ser abandonado por los atacantes, logró llegar hasta una dependencia policial para pedir ayuda y posteriormente fue trasladado en ambulancia para recibir atención médica.
La Policía trabaja en la recolección de imágenes de cámaras de seguridad y en distintas medidas investigativas para identificar a los responsables del hecho.
Mientras continúa recuperándose de las lesiones, el joven aseguró que el episodio también le dejó secuelas emocionales. “Es algo que me va a quedar en la cabeza porque fue algo muy fuerte para mí”, expresó.
