Denuncian deficiencias en la atención médica en el Hospital Río Grande
Un vecino de Río Grande, Leandro, expresó su indignación en AIRE LIBRE FM por la atención que recibió su hija en el Hospital Regional cuando acudió en la madrugada del domingo debido a temblores y debilidad repentina. A pesar de que le realizaron estudios, no se determinó la causa de su condición y enfrentó dificultades para acceder a un neurólogo, lo que lo llevó a buscar asistencia en una clínica privada.
Según relató, al llegar al hospital, su hija fue atendida en la guardia, donde se le realizaron análisis de sangre y una tomografía. Sin embargo, tras recibir los resultados, le informaron que todo estaba en orden y que, para acceder a un neurólogo, primero debía conseguir una consulta con un médico clínico. “Le pregunté a la doctora si ella, como médica clínica, no podía derivarla directamente viendo la situación, pero me respondió que no, que debía esperar un turno con un clínico y luego recién ser derivado a un especialista”, explicó.
El problema surgió cuando intentó obtener ese turno. “Me dijeron que era complicado porque se dan pocos turnos. Básicamente, me estaban diciendo que dependía de la suerte para que la vea un médico. Y en medio de la incertidumbre y el nerviosismo, eso es muy difícil de aceptar como respuesta”, expresó con frustración.
Otro obstáculo que enfrentó fue la falta de disponibilidad de un neurólogo en el hospital. “Me dijeron que la única neuróloga estaba de vacaciones, lo cual es comprensible, pero en casos como el nuestro, es desesperante que no haya un profesional disponible para atender una situación que ni los médicos pueden diagnosticar”, relató.
Ante esta situación, Leandro tuvo que recurrir a un centro médico privado. Gracias a la difusión de su caso, recibió contactos de neurólogos particulares y logró coordinar una consulta. “Tengo la posibilidad económica de afrontar estos gastos, pero muchas familias no cuentan con los recursos para pagar estudios y especialistas de manera privada. Es injusto que el acceso a la salud dependa de la capacidad económica de cada uno”, enfatizó.
En cuanto al estado de salud de su hija, informó que se encuentra estable, aunque sigue bajo medicación para controlar las convulsiones y los temblores. Además, mencionó que su hija tiene Síndrome de Down, lo que le genera ansiedad ante estos episodios, pero destacó que está siendo contenida en el entorno familiar y médico.
Por último, Leandro cuestionó el estado del sistema de salud en la provincia y la situación de OSEF, la obra social de los estatales. “Soy afiliado, pero igual pago una prepaga porque todos sabemos en qué condiciones está OSEF. La salud pública debería garantizar respuestas rápidas y efectivas para todos, no solo para quienes pueden pagar una alternativa privada”, concluyó.
