Cuatro condenas por omisión de debate en el Juzgado Correccional del Distrito Norte
Durante el mes de abril, el Juzgado Correccional del Distrito Judicial Norte, a cargo del juez Pedro Fernández, resolvió cuatro causas penales mediante el mecanismo de omisión de debate, una herramienta que permite evitar el juicio oral completo a través de un acuerdo entre las partes. Esta modalidad busca agilizar los procesos judiciales, reducir costos y tiempos, y facilitar la pronta ejecución de sentencias.
Entre las resoluciones, se dictó una condena de cumplimiento efectivo y tres penas de prisión en suspenso.
El caso más grave involucró a un hombre de 29 años, quien fue condenado a un año de prisión efectiva por haber agredido con un golpe de puño a un efectivo policial en las inmediaciones de un local bailable. La sentencia lo halló responsable de los delitos de resistencia a la autoridad en concurso ideal con lesiones leves.
En otro de los hechos, un hombre y una mujer fueron condenados a seis meses de prisión en suspenso por los delitos de amenazas y daños en concurso ideal. Ambos habían agredido y amenazado a un tercero tras una disputa vinculada a la venta de un teléfono celular.
Asimismo, un hombre de 34 años recibió una pena de ocho meses de prisión condicional por haber amenazado a su expareja y dañado a patadas la puerta del edificio donde residía la mujer.
La cuarta sentencia recayó sobre un hombre condenado a un año de prisión en suspenso por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo. El hecho ocurrió tras una discusión de índole religiosa, en la que el acusado agredió a su expareja y al hijo de la mujer, quien intentó defenderla.
En todos los casos con pena en suspenso, los condenados deberán cumplir pautas de conducta durante un plazo de dos años.
Intervinieron en representación del Ministerio Público Fiscal los doctores Martín Bramati, Jorge López Oribe y Ariel Pinno. Por la Defensa Pública participaron la Dra. Lorena Nebreda y el Dr. Eduardo Tepedino, mientras que uno de los casos fue representado por la defensora particular Dra. Yovana Paiva.
