Cuánto tiempo se pueden guardar las sobras de Navidad en la heladera sin correr riesgos
Después de las cenas de Navidad, la heladera suele quedar llena de platos preparados. Especialistas advierten cuánto duran los alimentos en buen estado y qué cuidados tener para evitar intoxicaciones alimentarias.

Las celebraciones de Navidad dejan algo más que brindis y sobremesas largas: también una gran cantidad de comida que muchas familias deciden conservar para los días siguientes. Sin embargo, guardar sobras sin los cuidados adecuados puede convertirse en un riesgo para la salud.
Especialistas en nutrición advierten que los alimentos cocidos no deben permanecer demasiado tiempo a temperatura ambiente. Una vez que se enfrían, lo recomendable es guardarlos en la heladera lo antes posible, idealmente dentro de la primera hora, y aún más rápido si las temperaturas son elevadas. Dejar la comida fuera del frío favorece la proliferación de bacterias que pueden causar intoxicaciones alimentarias.
En líneas generales, las sobras navideñas pueden conservarse en la heladera entre tres y cuatro días de manera segura. Carnes cocidas, guisos, rellenos y platos calientes suelen tener una vida útil más corta, de dos a cuatro días, mientras que las ensaladas con aderezos, mayonesa o salsas caseras deberían consumirse dentro de las 24 horas.
Los síntomas de una intoxicación alimentaria incluyen vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre, y pueden ser especialmente peligrosos en niños pequeños, adultos mayores y personas con defensas bajas. Por eso, los especialistas remarcan que no alcanza con confiar en el olor o el aspecto de la comida: algunos alimentos pueden parecer en buen estado y aun así estar contaminados.
Para extender la duración de las sobras, una alternativa segura es el freezer, donde los alimentos pueden conservarse hasta tres meses, aunque con el tiempo pueden perder sabor y textura. En todos los casos, se recomienda fraccionar la comida en porciones pequeñas, usar recipientes limpios y herméticos, y rotular con la fecha de guardado.
Además, al momento de descongelar, lo más seguro es hacerlo en la heladera, en el microondas o bajo agua fría. Nunca se aconseja dejar los alimentos a temperatura ambiente durante varias horas.
Así, con algunos cuidados básicos, es posible aprovechar las sobras de Navidad sin poner en riesgo la salud y sin que el festejo termine en una visita indeseada al baño o a la guardia médica.
