Cuáles son los productos que los argentinos dejaron de comprar en los supermercados

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El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad durante julio. De acuerdo con datos de NielsenIQ (NIQ), la cantidad de productos vendidos en la Argentina se redujo 0,7% respecto del mismo mes de 2025, confirmando que la recuperación observada el año pasado todavía no logra consolidarse.

El comportamiento de los consumidores, sin embargo, fue muy diferente según el tipo de producto. Las bebidas no alcohólicas estuvieron entre los rubros más afectados, con una caída interanual del 4,6%, mientras que los artículos destinados a la limpieza del hogar y de la ropa retrocedieron 3,4%. También disminuyeron las ventas de cosmética y tocador, que bajaron 1,9%.

En contrapartida, algunos segmentos consiguieron crecer. Las golosinas encabezaron las subas con un avance del 4,7%, mientras que las bebidas alcohólicas aumentaron 3,3%. Los alimentos, considerados en conjunto, registraron una mejora del 1,3%, impulsados especialmente por los productos básicos, que crecieron 1,7%. Los alimentos no básicos, en cambio, disminuyeron 1,1%.

Los números muestran un cambio en la composición del changuito: las familias no reducen todas las compras por igual, sino que priorizan determinados productos y postergan otros. El sector de bebidas terminó julio con una contracción general del 2,3%, mientras que cuidado personal y limpieza cayó 2,4%.

A pesar de venderse menos unidades, por las cajas de los comercios pasó una cantidad de dinero considerablemente mayor. La facturación nominal creció 24,7% interanual y el precio promedio ponderado avanzó 26,3%. En otras palabras, el mercado movió más pesos principalmente como consecuencia del aumento de precios y no por una expansión de las cantidades comercializadas.

La tendencia se repite al analizar los primeros siete meses de 2026. NielsenIQ señaló que el volumen vendido permanece prácticamente sin cambios, mientras que la facturación acumula una suba del 24,8% y los precios promedio muestran un incremento del 25,4%.

También cambió el lugar elegido para hacer las compras. Los autoservicios independientes se destacaron con un crecimiento del 10% interanual en volumen, en contraste con las cadenas de supermercados, que retrocedieron 0,6%. Los comercios tradicionales perdieron 3,2%, las perfumerías 0,4% y los kioscos y minimercados registraron una baja del 3,9%.

En términos de participación sobre la facturación, las grandes cadenas continúan encabezando el mercado con el 33%, seguidas por los comercios tradicionales con el 32%. Farmacias y perfumerías representan el 15%, la misma proporción que los autoservicios independientes, mientras que kioscos y minimercados concentran el 5%.

El escenario de julio marca así un freno frente a la recuperación parcial registrada durante 2025, año en el que el consumo masivo había terminado con un crecimiento del 2% en volumen. Ahora, el consumidor argentino vuelve a mostrar mayor cautela, reduce determinadas compras y busca alternativas comerciales para administrar un presupuesto cada vez más ajustado.