Críticas al Gobierno nacional por la paralización de obras viales: solo se pavimentaron 50 km en 2024
Provincias alertan sobre riesgos en rutas y evalúan acciones judiciales por la falta de mantenimiento
La preocupación por el deterioro de las rutas nacionales crece en varias provincias del país, donde funcionarios locales acusan al Gobierno nacional de desatender el mantenimiento vial. La situación alcanzó tal gravedad que algunas administraciones ya evalúan la posibilidad de presentar denuncias penales por el presunto uso indebido de fondos asignados a obras públicas.
Según los datos oficiales de la Cuenta de Inversión correspondiente al ejercicio 2024, el plan nacional de pavimentación de rutas tuvo un bajo cumplimiento: de los más de 205 kilómetros previstos, solo se concretaron 49, lo que representa apenas un 24% de avance respecto a lo planificado.
El informe, que detalla el desempeño del programa encargado de mejorar y reconstruir tramos viales, revela que apenas dos obras fueron finalizadas, mientras que otras permanecieron paralizadas o suspendidas. El desvío negativo total ascendió a casi 156 kilómetros no ejecutados.
Además de la escasa ejecución física, el programa también mostró un bajo nivel de ejecución presupuestaria. De los $12.651 millones presupuestados, se devengaron solamente $5.992 millones, es decir, menos de la mitad de los fondos disponibles.
La mayor parte del gasto se concentró en dos intervenciones puntuales: la repavimentación de la Ruta Nacional 7, en la provincia de Santa Fe, que absorbió el 61% del total ejecutado; y en menor medida, trabajos sobre las rutas 18, 19 y 34, en los corredores que atraviesan Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.
Desde las provincias advierten que la falta de mantenimiento no solo afecta la conectividad y el desarrollo económico, sino que también incrementa el riesgo de siniestros viales. Por eso, exigen que el Ejecutivo nacional cumpla con las responsabilidades asignadas en materia de infraestructura y libere los fondos necesarios para continuar con las obras.
En medio de un contexto económico complejo, los gobiernos provinciales reclaman mayor descentralización y acceso efectivo a los recursos, argumentando que, pese a estar presupuestados, muchos de esos fondos no se distribuyen como corresponde.
Mientras el deterioro de los caminos nacionales continúa avanzando, crece también la tensión entre Nación y provincias, en un nuevo capítulo de la disputa por la obra pública y la distribución de los recursos del Estado.
