Crisis en Aires del Sur: más de 140 trabajadores denuncian salarios impagos y temen el cierre
La planta atraviesa un conflicto desde noviembre, tras el cambio de titularidad. Los empleados cobraron solo el 25% de enero, no percibieron un premio anual y advierten que, sin respuestas, el conflicto podría agravarse.

La fábrica Aires del Sur atraviesa una profunda crisis desde noviembre, cuando se concretó la venta de la empresa y el cambio de paquete accionario. Según denunciaron trabajadores de la planta, tras la transición mantuvieron reuniones con los nuevos propietarios a través del secretario general de la UOM, Oscar Martínez, quienes les habrían prometido continuidad productiva y reactivación. Sin embargo, aseguran que la situación actual es crítica.
De acuerdo al testimonio brindado, la empresa logró abonar la totalidad de los salarios de diciembre y parte de enero gracias a la venta de los últimos equipos fabricados. En el caso de enero, los trabajadores percibieron únicamente un 25% del salario, pago que se concretó tras la intervención sindical. En febrero, el único ingreso recibido fue de 80.000 pesos correspondientes a ese porcentaje.
Además, denunciaron el incumplimiento del pago de un premio anual de 300.000 pesos. La primera mitad debía abonarse el 15 de enero, pero no se efectuó ningún desembolso, situación que dio inicio formal al conflicto y a las presentaciones ante el Ministerio de Trabajo.
Desde la planta señalaron que finalizaron 2025 trabajando con turnos completos e incluso con personal contratado que pudo cobrar sus haberes y horas extras. También explicaron que se realizaron trabajos de adecuación para la instalación de un nuevo sistema de gas, necesario para continuar produciendo en el mercado argentino. Sin embargo, sostienen que la falta de crédito, la caída del mercado interno y el contexto económico general afectaron la continuidad productiva.
La fábrica se encuentra suspendida desde el 2 de febrero y no cuenta actualmente con materiales para retomar la producción. Si bien se había establecido el 23 como posible fecha de reingreso, no hay confirmaciones oficiales. Los trabajadores remarcan que desean volver a la planta porque consideran que es la única forma de resguardar sus puestos laborales.
El conflicto involucra a más de 140 trabajadores, incluyendo personal bajo convenio y fuera de convenio. El promedio de antigüedad en la planta ronda los 10 años, lo que incrementa la preocupación ante un eventual cierre o proceso de quiebra.
Desde el sector sindical vinculan la crisis a la falta de acceso al crédito y a las políticas económicas nacionales. También manifestaron inquietud por el impacto de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, al considerar que podría reducir significativamente las eventuales indemnizaciones.
El viernes pasado se realizó una audiencia en el Ministerio de Trabajo. Los representantes sindicales asistieron con el cuerpo de delegados y el secretario general, pero la empresa no se presentó personalmente y envió un escrito a través de su apoderado, argumentando falta de liquidez y solicitando más tiempo.
Mientras tanto, crece la incertidumbre entre los empleados, quienes advierten que la situación se vuelve cada vez más desesperante ante la imposibilidad de afrontar gastos básicos como el alquiler o la alimentación de sus familias. En ese contexto, señalaron que, si no hay respuestas concretas sobre los salarios adeudados y la continuidad de la planta, el conflicto podría escalar en los próximos días.
