Crece la informalidad laboral: el 42% de los trabajadores urbanos carece de derechos laborales
Un reciente informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) expuso que el empleo informal sigue siendo una realidad extendida en la Argentina. Según los datos correspondientes al cuarto trimestre del año pasado, el 42% de los trabajadores de los principales aglomerados urbanos del país no accede a derechos laborales básicos como aportes jubilatorios, cobertura de salud o licencias.
La tasa general de empleo se ubicó en el 45,7% en los 31 conglomerados analizados por la Encuesta Permanente de Hogares, mientras que el 57,8% de los trabajadores registrados se encuentra en condiciones formales. Este último porcentaje representa una leve mejora respecto al mismo período de 2022, cuando la formalidad era del 58,6%.
Extrapolando las cifras al total del país, se estima que de los más de 21,5 millones de personas que trabajan, alrededor de 9 millones lo hacen en la informalidad, mientras que cerca de 12,5 millones cuentan con empleo registrado.
El informe también resalta que ciertos sectores y perfiles se ven particularmente afectados. Entre los trabajadores por cuenta propia, la informalidad alcanza el 62,4%, mientras que entre asalariados es del 35,8% y entre los empleadores o patrones, del 19,7%. Además, en las actividades de servicio doméstico y construcción, la proporción de empleados no registrados supera el 75%.
Luis Campos, investigador especializado en temas laborales, valoró este relevamiento del INDEC por ofrecer una visión más amplia del fenómeno. Sin embargo, señaló una limitación clave: el estudio no contempla la población rural, donde las condiciones laborales suelen ser aún más precarias. “Es importante poder ver la informalidad más allá de los asalariados, pero también hay que considerar el campo”, explicó.
Por su parte, el sociólogo Daniel Schteingart destacó la utilidad del informe por ampliar el análisis hacia los trabajadores no asalariados, quienes representan una cuarta parte de los ocupados del país y sobre quienes antes no se contaba con datos detallados de informalidad.
Otro aspecto alarmante es el impacto de la informalidad en los jóvenes: entre quienes tienen hasta 29 años, el índice llega al 58,7%. También es elevada entre las mujeres, con un 43,4% sin descuentos previsionales, frente al 40,9% de los varones.
El nivel educativo se muestra como un factor determinante. Entre quienes cuentan con estudios universitarios completos, la informalidad desciende al 10,4%, mientras que en los que solo finalizaron la secundaria, se eleva al 32,4%.
Finalmente, el sector industrial presenta los menores niveles de empleo no registrado, con un 36,1%, en contraste con rubros como comercio (51,9%), construcción (76,6%) y servicio doméstico (77%), que lideran el ranking de informalidad. Estos datos ponen en evidencia la persistencia de un problema estructural en el mercado laboral argentino que requiere atención urgente.
